A sus 51 años, Pablo Martín Caminero atraviesa uno de esos momentos en los que la música se vuelve espejo fiel de la vida.
Contrabajista imprescindible del jazz y el flamenco contemporáneo, compositor de mirada profunda y creador de universos sonoros propios, Caminero presenta 51 como una obra de madurez serena, nacida desde la necesidad de detenerse, mirar alrededor y escucharse con honestidad.
Tras una trayectoria sólida junto a figuras clave del flamenco y del jazz, y en pleno desarrollo de una trilogía aún abierta (Al toque, Al cante y el futuro Al baile), 51 supone un regreso consciente a la composición libre, sin etiquetas ni límites formales. Es un proyecto atravesado por la naturaleza, la memoria, la paternidad, la música antigua y la improvisación contemporánea; un paisaje sonoro donde conviven lo ancestral y lo íntimo, lo escrito y lo espontáneo.
El viernes 30, en el Círculo de Bellas Artes, Caminero presentará este repertorio al frente de su cuarteto, en un concierto que funciona como punto de inflexión creativo. El disco, prácticamente finalizado, verá la luz en los próximos meses. En esta entrevista, el músico reflexiona sobre el tiempo, los procesos artesanales de la música y una forma de entender la creación donde el instinto, la escucha y la verdad artística siguen marcando el camino.
Más Jazz Magazine: Pablo, gracias por atendernos. Sabemos que el tiempo siempre apremia.
Pablo Martín Caminero: Encantado.
Más Jazz Magazine: La entrevista me gustaría centrarla sobre todo en el proyecto que vas a presentar en el Círculo de Bellas Artes el día 30 de enero, titulado 51. Me gustaría empezar preguntándote cuál ha sido la idea y el concepto musical del proyecto y qué nos vamos a encontrar ese día.

Luego llegó la pandemia y grabé un disco pandémico, Al toque, dedicado a composiciones de la guitarra flamenca. A partir de ahí empecé a desarrollar otras ideas: surgió Al cante, y ahora vendrá Al baile, que se presentará en la Bienal de Sevilla de este año, pero del que todavía no he producido nada, de momento.
En Al cante recuperé composiciones antiguas mías y las mezclé con el cante de David Carpio. A raíz de una propuesta del CNDM para el Auditorio Nacional, surgió la idea de hacer un proyecto nuevo. En ese momento yo cumplía 51 años, tenía una nueva vida, una hija, vivía en el campo… Todo eso empezó a dar forma al concepto. De hecho, la portada del disco son árboles y el tema 51 tiene un sonido muy ambiental.
El disco se publicará próximamente y ese es el germen del proyecto: recuperar la composición, ver en qué punto vital me encuentro y plasmarlo en ocho temas que son los que presentaremos en el concierto.
Más Jazz Magazine: Dentro de la trilogía Al toque, Al cante y Al baile, ¿estaba pensada desde el principio o fue surgiendo?
Pablo Martín Caminero: La primera idea fue Al toque. A partir de ahí surgió de manera natural Al cante, porque el cante terminó imponiéndose. Y eso ya daba pie a Al baile, que al principio era casi una broma y ahora es una realidad. Al baile todavía no está compuesto, pero ya se ha presentado el proyecto con la bailaora María Moreno y ha terminado funcionando como una trilogía de tres conciertos consecutivos. Ha sido algo muy orgánico.
Más Jazz Magazine: Escuchando tus discos anteriores y las primeras evidencias audiovisuales de 51, se percibe un cambio: una sonoridad más vinculada al terruño, a la tradición, incluso a la música medieval. ¿Qué te ha llevado a esa dirección?
Pablo Martín Caminero: Tiene que ver con muchas cosas. Por ejemplo, llevo años trabajando con Enrique Solinís, uno de los grandes especialistas en música antigua, y eso me ha influido mucho. El inicio del espectáculo tiene relación con la música antigua, llevada a mi lenguaje y a la improvisación.
Creo que cada músico compone desde el momento vital que atraviesa. En mi caso, vivir en el campo, el contacto con la naturaleza, preparar la leña, el invierno… Todo eso afecta. También influye tener un plazo concreto, como un concierto en el Auditorio Nacional, que te obliga a sentarte, investigar palos nuevos, recuperar ideas grabadas en notas de voz y desarrollar material. Algunas ideas funcionan, otras no, pero el proceso es muy claro para mí: horas de trabajo, insistencia y confianza en el instinto.
Más Jazz Magazine: Uno de los temas que más llama la atención es O Gloriosa Domina, un canto gregoriano muy antiguo, del siglo VI si no me equivoco.
Pablo Martín Caminero: Sí, es un canto del siglo VI u VIII, no se sabe con exactitud. Viene de una versión de Enrique Solinís llamada Kontrapaz, basada en ese canto. También está muy presente la influencia de Jordi Savall, que tiene un disco dedicado a este tema con músicos japoneses.
Yo tomé esa idea, pedí permiso a Enrique y la llevé a mi terreno. Es interesante porque es uno de los primeros cantos sobre los que se escribieron variaciones. Ese concepto de tomar un tema y hacer diferencias, muchas veces improvisadas, me interesa mucho. Además, como contrabajista de formación clásica, quería integrar más el arco y trabajar melodías sobre un cantus firmus. Ver cómo los músicos japoneses tratan este material me dio mucha confianza para hacerlo a mi manera.

Pablo Martín Caminero: Está prácticamente mezclado. Espero publicarlo en febrero o marzo.
Más Jazz Magazine: Eres socio de Camaleón, uno de los estudios más importantes de Madrid. ¿Cómo es tu proceso de trabajo?, ¿compones, escribes, grabas y también editas?
Pablo Martín Caminero: Empiezo en casa con Logic Audio y Sibelius. Ahí está la fase creativa. Luego mando las partituras, se prueban los temas en directo y finalmente grabamos en el estudio. Después me llevo el material a casa y mezclo con la ayuda del técnico. Cada vez me gusta involucrarme más en todo el proceso; es una producción muy integral.
Más Jazz Magazine: El título 51 hace referencia directa a tu edad.
Pablo Martín Caminero: Sí, y fue algo muy natural. En cada disco necesito agarrarme a un concepto. Si no, estás perdido frente a una página en blanco y no sabes por dónde empezar. Por ejemplo, hay un tema que se llama 15 para Moi, en compás de 15, porque 15 es 51 al revés. Son pequeñas cosas que te dan un soporte conceptual y te permiten confiar en el proceso.
Más Jazz Magazine: Háblanos del cuarteto y de los músicos que te acompañan.
Pablo Martín Caminero: Las bandas tienen vida propia. Tras la desaparición de Toni Berenguer, este cuarteto fue surgiendo de manera natural. El disco está escrito originalmente para quinteto, con trombón, pero decidí llevarlo a cuarteto para liberar más las formas.
Con Moisés Sánchez, Borja Barrueta y Dani Juárez hay una conexión muy fuerte. Borja y yo llevamos toda la vida juntos, Moisés ha tocado en muchos proyectos míos… Todo se fue asentando solo. Estoy muy contento con el resultado; incluso hay temas grabados en una sola toma, algo poco habitual en mis producciones.
Más Jazz Magazine: También hay referencias muy claras a lo vasco, como la Txalaparta, ¿quizás este tipo de elementos en la trilogía habría sido difícil incluir, verdad?
Pablo Martín Caminero: Sí, eso aparece en la introducción de Horrores a Domina y Contrapaz. Pero quiero diferenciar este proyecto de la trilogía flamenca. La trilogía tiene unos límites muy claros: cante, baile y toque. El cuarteto, en cambio, es un espacio totalmente libre donde utilizo grabaciones del campo, sonidos ambientales y otras inspiraciones que no cabrían en la trilogía.
Más Jazz Magazine: El proyecto ya ha tenido recorrido internacional.
Pablo Martín Caminero: Sí, hemos girado por Shanghái y Pekín con el Instituto Cervantes. Todo eso sirve para rodar el proyecto y ver qué funciona antes de grabar. También lo presentamos en la Sala Villanos de Madrid y lo terminé grabando para ir recogiendo material. Ya sabes, hoy en día lo visual también es fundamental.
Más Jazz Magazine: Eres padre desde hace cuatro años. ¿Cómo concilias la paternidad con una vida tan nómada?
Pablo Martín Caminero: Muy bien. Tengo mucha suerte porque la madre es exmúsica y entiende perfectamente esta vida. Además, el modelo de giras que tenía hace años sería inviable ahora. Todo se ha ido colocando de manera orgánica. No paso tanto tiempo fuera y aun así puedo vivir de la música, lo cual siempre me ha parecido un milagro.
Más Jazz Magazine: Para terminar, ¿qué recorrido tendrá el proyecto después del estreno?
Pablo Martín Caminero: Habrá que trabajar mucho: dosieres, vídeos, estrategia, manager… Hoy en día nada ocurre solo. Este no es un proyecto mainstream, pero hay muchos festivales interesados en este tipo de música de autor. Para mí, todo esto también es una parte creativa, aunque más aburrida. Aun así, me siento en una situación muy favorable para hacer exactamente la música que quiero hacer.
Más Jazz Magazine: Pues muchísimas gracias, Pablo. Nos vemos el día 30.
Pablo Martín Caminero: Gracias a vosotros. Será un placer.
Entradas en: https://tickets.circulobellasartes.com/es/1130-conciertos/10735-jazz-circulo-2025-2026/info