Los puentes de Julio Resende: Bridges not Walls (2026)

El pianista portugués lanza un nuevo disco en trío, Bridges not Walls, en el que reafirma su vocación de construir lazos entre personas y entre géneros. Es un álbum de escucha necesaria, donde conviven el fado, el jazz, Dylan y los Beatles.

Texto: Eduardo De Simone

@eduardodesimone

El pianista portugués Julio Resende ha explorado como nadie los lazos que envuelven al fado y al jazz. Esa búsqueda le permitió desarrollar un sonido muy propio, reconocible al momento, algo que tal vez represente el ideal de un músico de jazz. Porque en verdad Resende es un músico de jazz, más allá de su inclinación a tender puentes a otros géneros. Lo deja en evidencia con su nuevo disco recién editado con el título “Bridges, not walls”, que firmó con su llamado trío ibérico, que incluye al baterista español Jorge Rossy. Hay que decir que se trata de un álbum maravilloso, que bien puede adentrarse en el fado o internarse de lleno en el jazz straight ahead como en el tema All apologies, y a la vez ofrecer versiones delicadas de clásicos de Bob Dylan y de los Beatles.

Dice Julio: “Este es un disco personalmente utópico. ¿Por qué? Porque está dedicado a la idea de construir puentes, ya sean ibéricos, entre Portugal y España, o entre las personas que habitan este pequeño planeta que queremos azul (aunque a veces sea realmente muy gris)”.

Y agrega: “Diría que la arquitectura humana más hermosa es el puente: ya sea hacia el exterior, ya sea en nuestro interior, en nuestra relación con otro ser humano. Conseguir unir aquello que antes estaba separado: eso es un puente. Hay quienes también lo llaman empatía. Dedico este disco a todos y todas quienes intentan sentirla cada día en relación con quienes sufren”.

Esa vocación por el entrevero cultural lo llevó a grabar, antes que este nuevo álbum, uno de los primeros duetos entre piano y guitarra portuguesa de las últimas décadas. Fue el disco Piano portugués enamora guitarra portuguesa, que editó junto al guitarrista Bruno Chaveiro. “Me gustan los sabores atrevidos”, había dicho Julio a MásJazz en ocasión del lanzamiento de ese álbum. Pero la nueva grabación se distancia de manera elegante de la obra anterior, aunque sin ruptura. En Bridges not Walls también abundan los sabores atrevidos, como podrían considerarse las versiones de Blowin’ in the wind, de Bob Dylan y Across the Universe, los Beatles. La escucha de esas recreaciones como parte del disco resulta natural y hasta necesaria, casi para dar continuidad a un trabajo que figura sin duda entre lo mejor que se ha publicado en los últimos meses

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