Entrevista: Albert Vila lleva su Organ Quartet al Círculo de Bellas Artes

Bernal Revert

El guitarrista Albert Vila presenta el viernes 6 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid su nuevo proyecto, Albert Vila Organ Quartet, una formación con la que se adentra por primera vez en el universo sonoro del órgano.

Texto: Pedro Andrade

@pedroandracifu

Acompañado en directo por Perico Sambeat, Gabriel Casanova y Miguel Ángel Benito, Vila propone un repertorio íntegramente original que parte de la tradición del organ jazz para buscar una voz propia. El músico acaba de registrar el álbum en Bélgica junto a Sambeat, el organista Pat Bianchi y el batería Colin Stranahan y el contrabajista Cyrille Obermüller. Hablamos con él sobre el nacimiento del proyecto, el reto de encontrar un lenguaje personal dentro de una tradición tan reconocible, su vida en Bruselas y sus planes para los próximos años.

Pedro Andrade. El próximo 6 de noviembre presentas Albert Vila Organ Quartet en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. ¿Cómo nace este proyecto y qué te lleva a explorar por primera vez el formato de órgano, guitarra y batería, ampliado aquí con el saxo?

Albert Vila. Siempre intento que cada proyecto sea distinto del anterior. No me gusta repetirme y, dentro del ámbito del jazz, me interesa buscar diferentes formatos y sonoridades. Había grabado cuartetos con piano, había trabajado en trío, con guitarra y batería, en dúo e incluso con guitarra sola. El órgano era algo que llevaba tiempo queriendo hacer, pero hasta ahora no había tenido la oportunidad.

Además, cuando comienzo un proyecto nuevo, necesito escribir música específicamente para él. No me interesa tanto recuperar composiciones anteriores y adaptarlas a otra formación. Me parece una buena excusa para investigar, buscar cosas nuevas y dar vueltas a determinadas ideas. No soy de los que se sientan a componer cada día sin un objetivo concreto. Cuando tengo un proyecto y sé que quiero grabar un disco, entonces sí me concentro al cien por cien. Es ese propósito el que pone en marcha todo el proceso creativo.

Pedro Andrade. ¿Qué te atrae especialmente del órgano? ¿Qué posibilidades has encontrado en su diálogo con la guitarra y el saxo?

Albert Vila. El órgano es un instrumento que se fusiona muy bien con la guitarra. Tienen bastantes similitudes tímbricas y generan un contexto muy favorable tanto para la guitarra como para el saxo. Además, es un instrumento muy agradecido para la música de jazz. Por eso decidí escribir música específicamente para esta formación.

Pedro Andrade. Cuando empiezas a trabajar con una instrumentación tan concreta, imagino que también buscas referencias. ¿Qué músicos o discos has tenido presentes durante el proceso de composición?

Albert Vila. Cuando empiezo a escribir para un proyecto con una sonoridad específica, suelo escuchar mucha música con esa misma formación. Me ayuda a entender la estética, los timbres de los instrumentos, los registros y las posibilidades melódicas. Creo que es importante conocer lo que han hecho otros antes que tú. Nadie inventa nada desde cero; todos vamos recogiendo elementos de otros músicos y transformándolos a nuestra manera.

En este caso me encontré con una dificultad. La mayor parte del jazz que encuentras con órgano pertenece a una tradición bastante clásica y está muy asociado al blues, al soul y al gospel. También cuesta encontrar organistas que trabajen desde un lenguaje más actual. El propio sonido del instrumento te conduce hacia una estética muy concreta, y es difícil escapar de ella.

Mi reto consistía en aceptar esa sonoridad, porque forma parte de la naturaleza del órgano, pero intentar darle un giro e introducir mi personalidad, mi manera de entender la música. No quería alejarme artificialmente de la tradición, pero tampoco repetir algo que ya se ha hecho mil veces. Si alguien lo ha hecho tan bien, ¿para qué vas a repetirlo? Para mí, eso sería una pérdida de tiempo.

He escuchado trabajos como Time Is of the Essence, de Michael Brecker, o algunas propuestas de John Scofield, aunque estas últimas se orientaban más hacia el groove de forma continuada. Eran referencias interesantes, pero ninguna respondía exactamente a lo que buscaba. También ha sido un reto compositivo evitar ciertos clichés. Es complicado, porque la propia instrumentación te lleva hacia ellos. No se trata de rechazarlos por principio, sino de encontrar una forma de expresarme dentro de ese contexto sin perder mi identidad.

Fabio Galicia

Pedro Andrade. El repertorio está formado íntegramente por composiciones tuyas. ¿Es una constante en tu trayectoria?

Albert Vila. Sí. Prácticamente todos mis discos están construidos a partir de música propia. Hice un trabajo de estándares en formato de trío y otro de guitarra sola que estaba formado por versiones, pero el resto han sido composiciones originales. Para mí, escribir música específica para cada proyecto es una parte fundamental del proceso.

Pedro Andrade. El proyecto ya ha pasado por algunos escenarios, entre ellos Barcelona y Girona. ¿Te gusta probar el repertorio en directo antes de entrar en el estudio?

Albert Vila. Sí, siempre que puedo prefiero tocar la música antes de grabarla. A mí nunca me ha funcionado demasiado bien el proceso inverso, es decir, grabar primero y salir después de gira. Me gusta que los conciertos sirvan como una especie de laboratorio. Me permiten comprobar qué funciona, cómo funciona y qué aspectos de las composiciones necesitan evolucionar.

A veces incluso cambian las propias piezas a partir de lo que sucede sobre el escenario. Es una forma de conocer mejor el repertorio antes de fijarlo en una grabación. Aunque pueda parecer un poco contradictorio tocar durante un tiempo música que todavía no está grabada, para mí tiene mucho sentido.

Pedro Andrade. En este proyecto cuentas con Perico Sambeat, con quien no habías trabajado anteriormente. ¿Cómo surge la colaboración?

Albert Vila. Al principio el proyecto estaba planteado con trompeta, pero me di cuenta de que no terminaba de encajar con lo que quería hacer. La trompeta condiciona bastante la manera de escribir las melodías y no conseguía encontrar el sonido que tenía en mente. Después decidí pasar al saxofón, y ahí fue cuando pensé en Perico.

Lo conocía por haberlo visto tocar y por haber seguido su trayectoria durante años. Siempre me había gustado mucho su manera de tocar. Le llamé, le expliqué la idea y le propuse participar. Probamos y funcionó desde el primer momento. Es un músico extraordinario y la conexión fue muy natural. Para él también era una primera toma de contacto con el proyecto, pero desde entonces hemos seguido tocando juntos y estamos muy contentos con el resultado.

Pedro Andrade. ¿Y qué músicos te acompañarán en el concierto del Círculo de Bellas Artes?

Albert Vila. La formación habitual con la que estamos tocando en España está integrada por Miguel Ángel Benito a la batería y Gabriel Casanova al órgano, además de Perico Sambeat al saxo alto.

A Miguel Ángel lo conozco de Ámsterdam, donde coincidimos cuando yo estudiaba allí. Nos conocemos desde hace muchos años y siempre había pensado que podía funcionar muy bien en este proyecto. De hecho, fue él quien me presentó a Gabriel Casanova.

Gabriel venía de moverse más en un ámbito próximo al blues, aunque también conoce el jazz. Al principio le costó un poco encontrar su sitio porque percibía el repertorio como algo más jazzístico de lo que estaba acostumbrado a tocar. Yo, sin embargo, desde el primer momento pensé que podía funcionar. Después de dos o tres conciertos se sintió más cómodo y todo empezó a encajar. Hemos tocado bastante juntos y ahora la formación está muy asentada.

Pedro Andrade. Acabas de grabar el disco del proyecto en Bélgica. ¿Cómo ha sido la experiencia y con qué músicos has trabajado en el estudio?

Albert Vila. Lo grabamos hace apenas unos días, durante el martes y el miércoles, en Bélgica. Para esta ocasión se sumaron Perico Sambeat y dos músicos estadounidenses: el batería Colin Stranahan, con quien tengo amistad desde hace tiempo, y el organista Pat Bianchi.

Con Colin ya nos conocíamos y fue él quien me puso en contacto con Pat. La experiencia ha funcionado muy bien. Ahora toca seleccionar las tomas, hacer la mezcla, masterizar y encontrar una discográfica. Hay alguna posibilidad, pero todavía no está nada cerrado.

Pedro Andrade. ¿Tienes alguna previsión de cuándo podría publicarse el álbum?

Albert Vila. Es difícil saberlo. Todo el proceso suele llevar mucho tiempo y puede que tarde un año o incluso más. Hay que tener en cuenta que las discográficas tienen sus propios calendarios y listas de espera. No somos los únicos que grabamos discos, y hay otros trabajos que se han registrado antes y que tienen prioridad para salir. Es algo que ya tengo asumido.

Pedro Andrade. ¿Qué recorrido te gustaría darle al proyecto una vez que el disco esté publicado?

Albert Vila. Mi intención es intentar internacionalizarlo. Por eso también he querido grabar con músicos estadounidenses. Me gustaría poder llevar el proyecto a otros países europeos, aunque sé que no es sencillo. Pero que sea difícil no significa que no vaya a intentarlo.

Fabio Galicia

Cuando salga el disco, me gustaría preparar una gira de presentación por Europa. Es un proceso que requiere mucha antelación. Hay programadores que ya tienen cerrada la temporada del año siguiente y están trabajando en la siguiente, así que puedes estar hablando de conciertos para dentro de un año y medio o incluso dos.

Por eso también he grabado algunos vídeos con esta formación. Aunque todavía no tengas el disco, puedes enviar ese material a los programadores y mostrarles cómo suena el proyecto. Es una manera de ir abriendo camino mientras llega la publicación.

Pedro Andrade. Llevas alrededor de doce años viviendo en Bruselas. ¿Qué te llevó a instalarte allí y qué has encontrado en esa ciudad?

Albert Vila. Antes de llegar a Bruselas ya había vivido muchos años en el extranjero. Me fui de España con veintidós o veintitrés años, estuve estudiando y viviendo en Holanda y después pasé también por Nueva York gracias a un programa de intercambio.

Siempre he tenido la sensación de que el mundo era mucho más grande que lo que podía ver desde mi entorno inmediato. Me atraía mucho lo que sucedía fuera y quería conocer otras escenas y otras formas de entender la música.

También influyeron cuestiones profesionales y económicas. Buscaba un equilibrio mejor entre el trabajo y la remuneración, entre el esfuerzo que inviertes en una actividad y lo que recibes a cambio. En Europa esa relación me ha parecido más equilibrada. También cambia la manera en que se considera el arte y el papel que ocupa en la sociedad. En España, desde mi experiencia, esa relación está mucho más distorsionada.

Pedro Andrade. ¿Crees que vivir fuera te ha permitido desarrollar tu carrera de una manera diferente?

Albert Vila. Sí, sobre todo por esa relación entre el tiempo que inviertes y lo que obtienes de tu trabajo. No hablo únicamente de dinero, sino también de las condiciones en las que puedes desarrollar tus proyectos. Hay una correspondencia más directa entre el esfuerzo que realizas y el resultado que consigues. Para un músico que quiere escribir, grabar y mantener sus propios proyectos, eso es importante.

Pedro Andrade. Has desarrollado una trayectoria con diferentes formaciones y formatos. Si miras atrás, ¿cómo entiendes ahora esa evolución? ¿Cada proyecto representa una etapa distinta?

Albert Vila. La verdad es que ya ni cuento los discos que he hecho. Creo que este último puede ser el noveno, aunque no estoy seguro. Lo que sí tengo claro es que intento que cada proyecto sea diferente. No quiero repetirme ni hacer siempre lo mismo con otra instrumentación.

Cada formación me plantea una serie de posibilidades y me obliga a escribir de una manera determinada. Por eso no creo que haya que buscar necesariamente una relación musical directa entre todos mis discos. Los entiendo más bien como parte de un proceso en el que voy desarrollándome, tanto musical como personalmente. Este proyecto responde a las inquietudes que tengo ahora y a las ganas de explorar un sonido que hasta el momento no había trabajado.

Pedro Andrade. Una vez grabado el disco, ¿te apetece empezar a pensar en otro proyecto? ¿Tienes ya nuevas ideas?

Albert Vila. Sí. De hecho, tenía muchas ganas de grabar este disco porque, para mí, cuando una música queda registrada se cierra un círculo. No significa que el proyecto termine, pero adquiere una existencia propia. Es como si hasta ese momento el bebé hubiera estado en la barriga y, cuando grabas el disco, finalmente nace. La música deja de ser algo que existe únicamente en los ensayos y los conciertos y se convierte en un objeto con vida propia.

Por eso tenía ganas de grabarlo, también para poder empezar a pensar en otras cosas. Tengo un par de ideas en mente, pero todavía no tengo claro cuál voy a desarrollar. Hay que valorar qué te inspira más, qué es realista y cómo vas a poder llevarlo después a los escenarios. Si planteas un proyecto con cinco o seis músicos, moverlo puede ser complicado. Ya cuesta organizar una gira con tres, así que hay que pensar en todas esas cuestiones antes de decidirse.

Pedro Andrade. Hace poco estuviste en Corea, donde combinaste conciertos y actividades educativas. ¿Cómo fue la experiencia?

Albert Vila. Fue una gran sorpresa. Estuvimos haciendo diez u once conciertos y también impartimos un par de masterclasses en universidades. La experiencia fue muy bien y me gustaría volver.

Había estado anteriormente en China y Japón, pero no sabía muy bien qué iba a encontrarme en Corea. Al final fue quizá el país que más me sorprendió, sobre todo por la gente. Sentí una cercanía especial y conecté muy bien tanto con el público como con los músicos. Todo el mundo quedó muy contento y yo también, así que espero que podamos repetir.

Ahora estoy mirando la posibilidad de hacer algo en China, aunque estos proyectos requieren mucho tiempo. Cuando trabajas con países que tienen una cultura y un idioma diferentes, los procesos suelen ser todavía más lentos y complicados. Hay que tener paciencia, pero es una experiencia muy interesante.

Pedro Andrade. Después de tantos años dedicado a la música, ¿qué te sigue motivando a la hora de emprender nuevos proyectos?

Albert Vila. Supongo que esa necesidad de encontrar cosas nuevas y de no repetirme. Tengo muchas ideas, pero también intento ser realista y pensar qué puedo desarrollar de verdad, cómo quiero hacerlo y con qué músicos. Para mí es importante que cada proyecto tenga un sentido y me ofrezca un motivo para escribir música. Cuando encuentro ese estímulo, me implico por completo.

Pedro Andrade. Muchas gracias por este rato, Albert. Espero poder disfrutar del concierto del Círculo de Bellas Artes y conocerte personalmente.

Albert Vila. Muchas gracias a ti. Me haría mucha ilusión que pudieras venir a ver el proyecto en directo. A ver si nos vemos allí.

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