Al considerar la curiosidad como virtud, es difícil no fijarse en la música de Pablo Sanmamed, incansable músico y experimentador. Después del álbum a cuarteto con oboe Inquietude Migratoria, presenta, junto al sello A Central Folque, A Estrela Mostrada. En este, Sanmamed asevera una comprensión profunda de algo que cada vez resulta más evidente, pero que muy pocos hacen correctamente, que no se trata de “mezclar estilos”, esa vieja fórmula promocional ya agotada hace treinta años. Sanmamed propone aquí algo que ya no tiene que ver tanto con el jazz, sino de poner en circulación una idea: que la música medieval gallego-portuguesa todavía respira —cuando parecía que Alfonso X ya había agotado todo el repertorio— y que el jazz, cuando se toma en serio su vocación de escucha, puede ser una vía magnífica para devolverle pulso.
Sanmamed ya había mostrado ese camino en Ben vennas Maio. Si aquel trabajo sorprendía por la intuición y el hallazgo, A Estrela Mostrada busca estilizar, resolver y ser una bella muestra de sensibilidad y buen hacer. Se nota una arquitectura centrada en lo instrumental, en el uso del silencio, del lenguaje del jazz y la sonoridad de las composiciones originales, que se presentan claras, asumiendo que la música contemporánea puede verse implícita, sin necesidad de excentricidades o efectismos. Lo medieval aparece aquí como material flexible: modos antiguos, cadencias suspendidas, melodías de raíz trovadoresca y una relación íntima entre texto y música. El sexteto funciona con una naturalidad rara de encontrar en proyectos híbridos. Muchas veces este tipo de formaciones parecen una suma de especialistas convocados por currículum. Aquí no. Aquí hay banda: Pablo Sanmamed al contrabajo, Begoña Olavide en el salterio, la voz de Elena Tarrats, Xurxo Varela con la viola de gamba, Iago Mourinho al piano y Chus Pazos en las baterías y percusiones. El círculo lo completa Eutropio Rodríguez, encargado de la fotografía y diseño de la carátula del álbum, que ya vio la luz en formato físico (vinilo) y se presentará durante los próximos meses en diferentes lugares de España.
Conviene decir algo importante, esto no es “world music”, ni folklore boutique para auditorios complacientes, sino que hay riesgo y virtud, curiosidad, experimentación y pasión real por la música. Sanmamed no simplifica lo atávico para hacerlo amable ni simplifica el jazz para hacerlo entendible. Confía en la inteligencia del oyente.