La XXVI edición del festival, dirigida por Enzo Favata, reunirá del 16 de agosto al 6 de septiembre más de cuarenta propuestas en playas, pueblos, iglesias, yacimientos arqueológicos y espacios naturales del norte de Cerdeña
El festival dirigido por Enzo Favata regresa este verano al norte de Cerdeña con una programación que reúne jazz, improvisación, tradición mediterránea, electrónica y nuevas creaciones, y que vuelve a encontrar en Alghero uno de sus principales puntos de conexión con España
Hay una característica que permite reconocer a Musica sulle Bocche incluso antes de conocer su programación: la música nunca aparece separada del lugar en el que sucede. No se trata solamente de una cuestión escénica. Desde hace veintiséis años, el festival dirigido por el saxofonista y compositor sardo Enzo Favata ha ido construyendo una manera particular de programar que relaciona artistas, espacios, horarios y acústicas naturales. La XXVI edición se celebrará del 16 de agosto al 6 de septiembre y recorrerá distintas localidades del norte de Cerdeña, con una programación que vuelve a moverse entre el jazz contemporáneo, las músicas de raíz, la improvisación, la electrónica y proyectos de carácter interdisciplinar.

La elección de los artistas permite comprobar que Favata tampoco ha convertido el festival en una celebración cerrada de la identidad musical sarda. La tradición local ocupa un lugar importante, pero aparece puesta en relación con otras músicas y otras procedencias. El 17 de agosto, Danilo Rea ofrecerá un concierto de piano solo en Cala Reale, en la isla de Asinara, mientras que al día siguiente Valérie Ékoumé llevará a Argentiera una propuesta vinculada a las músicas africanas y francófonas. El 19 de agosto, coincidirán el proyecto audiovisual de 6ZURE & I’M LET Visual en Ploage y Il Canto della Sirena, de Fiorenza Calogero y Marcello Vitale en Tergu.
Entre las propuestas que mejor resumen el carácter del festival está Polyphony of Stones. Los Tenores di Bitti Extended, junto a Enzo Favata, Pasquale Mirra y Salvatore Maltana, pondrán en contacto la tradición polifónica de Cerdeña con un lenguaje instrumental contemporáneo. Es una línea de trabajo que Favata lleva desarrollando buena parte de su trayectoria y que aquí adquiere una dimensión especial al situar la voz tradicional dentro de un contexto abierto a la improvisación.
También habrá espacio para una generación internacional de músicos que se mueve en terrenos menos fáciles de clasificar. El Sunna Gunnlaugs Trio actuará en la plaza de Santa María en Castelsardo; Billie Jean Quartet llegará desde Japón; y el programa incorpora, además, al trío formado por Arve Henriksen, Jan Bang y Eivind Aarset, tres nombres fundamentales de la escena noruega vinculada a la improvisación, la electrónica y las nuevas formas de composición. En esa misma zona de exploración se sitúa la propuesta de Anja Lechner, que ofrecerá un concierto en la Catedral de Santa Maria de Alghero junto a I’M LET Visual.
La presencia española tiene también un lugar concreto dentro de la edición. María Esteban Quintet estará `resente el 29 de agosto en Castelsardo y el 3 de septiembre en Alghero. No es un detalle menor dentro de una programación que busca precisamente establecer relaciones entre escenas y procedencias distintas. Para los aficionados españoles, además, supone una ocasión para acercarse a un festival internacional que ya incorpora músicos de nuestro país dentro de su propia estructura artística.
Alghero concentrará buena parte del tramo final del festival y será también el punto en el que la programación adquiera una dimensión especialmente interesante. Allí regresará Atlantico, el proyecto de Favata, con el nuevo Volver. El 2 de septiembre, en el Nuraghe Palmavera de Alghero, tendrá lugar uno de los encuentros más singulares del programa: Parlando con Manfred Eicher, una conversación con el fundador y productor de ECM Records, figura decisiva para entender buena parte de la evolución del jazz europeo y de la música improvisada durante el último medio siglo.
El centenario de John Coltrane, que está marcando buena parte de la programación jazzística internacional de 2026, también tendrá su espacio en Musica sulle Bocche. Out of Coltrane – 100 anni di John Coltrane reunirá en Alghero y Bosa a un amplio grupo de músicos italianos, entre ellos Alfonso Santimone, Pasquale Mirra, Riccardo Pittau, Filippo Orefice, UT Gandhi, Federico Pierantoni, Enzo Favata y Salvatore Maltana. El proyecto no parece plantearse como una reconstrucción literal del repertorio de Coltrane, sino como una producción colectiva alrededor de su legado.
La edición concluirá el 6 de septiembre en Bosa con Remember Roy Sextet, un homenaje a Roy Hargrove que completa un programa en el que las referencias históricas conviven con músicos de diferentes generaciones y con propuestas que se sitúan claramente fuera de las fronteras convencionales del jazz.
Hay, además, una razón que hace que Musica sulle Bocche pueda resultar particularmente atractivo para los aficionados españoles. Alghero mantiene una relación histórica y cultural excepcional con Cataluña. La ciudad conserva el uso del alguerés, variedad del catalán, y una parte importante de su identidad está vinculada a la presencia catalana iniciada durante la Corona de Aragón. Esa relación histórica tiene hoy una traducción evidente en las comunicaciones entre ambos territorios.
Para un aficionado español, Alghero puede funcionar como puerta de entrada a un festival que después se desplaza por buena parte del norte de Cerdeña: Porto Torres, Asinara, Argentiera, Tergu, Martis, Ploaghe, Castelsardo y Bosa aparecen en el itinerario de esta edición. La proximidad con España no es, por tanto, solamente geográfica o turística. Existe una relación cultural previa que hace especialmente natural que el público español, y particularmente el catalán, mire hacia este festival.
También resulta significativo que Musica sulle Bocche haya alcanzado su XXVI edición manteniendo una personalidad bastante definida dentro del panorama europeo. Después de veinticinco años, el festival podría haber optado por crecer siguiendo el modelo habitual de las grandes citas estivales: más nombres conocidos, grandes escenarios y una concentración cada vez mayor de público. Su trayectoria ha ido en otra dirección. La dimensión internacional ha aumentado, pero el festival sigue dependiendo de una red de localidades, iglesias, yacimientos arqueológicos, playas y espacios naturales que condicionan la propia programación.
Ahí reside probablemente una de las principales razones para que el público europeo descubra Musica sulle Bocche. No tanto por la posibilidad de sumar otro festival a la agenda de verano, sino por encontrar una programación con una identidad reconocible y, al mismo tiempo, suficientemente abierta como para situar en un mismo recorrido a los Tenores di Bitti, Danilo Rea, Anja Lechner, Manfred Eicher, Arve Henriksen, Jan Bang, Eivind Aarset, María Esteban o el propio Enzo Favata.