Eivissa Jazz 2026: cinco noches para celebrar un jazz sin fronteras

El Festival Eivissa Jazz celebra del 1 al 5 de septiembre una nueva edición con diez propuestas que conectan la escena local con artistas internacionales como Nathan Haines, Tonina, Michael Pipoquinha y Abe Rábade. El Baluard de Santa Llúcia volverá a ser el escenario central de un festival que mantiene su apuesta por la creación, la mezcla de lenguajes y el talento emergente.

Texto: Adrián Besada

@besagartha

Hay festivales que se explican por sus grandes nombres y otros que terminan definiéndose por el lugar en el que suceden. Eivissa Jazz pertenece, en buena medida, a los dos grupos. Desde 1987, el festival ha ido construyendo una identidad propia dentro del calendario jazzístico español a partir de una combinación especialmente difícil de reproducir: artistas internacionales, músicos de la escena local, proyectos de creación propia y escenarios que forman parte de la historia de la ciudad.

Del 1 al 5 de septiembre de 2026, Eivissa Jazz volverá a ocupar distintos espacios de Eivissa con una programación que reúne diez conciertos y que vuelve a situar en el centro de su propuesta la convivencia entre tradición y contemporaneidad. El festival arrancará con dos jornadas de acceso libre en el Passeig de Vara de Rey y el Parc Reina Sofia antes de trasladarse al Baluard de Santa Llúcia, donde se concentrarán las tres noches principales.

La edición de este año propone un recorrido que va del swing a la electrónica, del post-bop al flamenco, de la música brasileña al jazz vocal y de la tradición afroamericana a las nuevas formas de entender la improvisación. Pero hay un elemento que atraviesa toda la programación: la voluntad de entender el jazz como un lenguaje abierto, capaz de incorporar diferentes culturas, generaciones y formas de creación sin perder por ello su identidad.

El 1 de septiembre será una jornada pensada para sacar el festival a la calle. El Passeig de Vara de Rey acogerá dos actuaciones de entrada libre: Sinéad Cormican y Jive at Nine.

La mallorquina Sinéad Cormican llegará a Eivissa con SANG, su primer proyecto de composiciones originales, construido a partir de una personalidad musical en la que confluyen sus raíces mallorquinas, irlandesas y andaluzas. Cantante y violinista, Cormican se mueve entre la formación clásica y el jazz y plantea una música de marcado carácter personal, en la que la memoria, las raíces y la identidad se convierten en materia compositiva.

Después será el turno de Jive at Nine, formación habitual de la escena musical de las Pitiusas liderada por el trombonista Vicent Tur. Su repertorio se apoya en los estándares, el swing y los clásicos del jazz, con una propuesta deliberadamente cercana y festiva. Para esta actuación contará además con la colaboración de Swingin’ Tonic, proyecto encabezado por el guitarrista Iván Pacheco y la cantante Claudia Ottelli.

Es una forma significativa de comenzar el festival: antes de llevar el jazz a las murallas de Dalt Vila, Eivissa Jazz lo coloca en el centro de la ciudad y lo ofrece gratuitamente a todo tipo de públicos.

La segunda jornada mantendrá esa vocación abierta. El 2 de septiembre, el Parc Reina Sofia acogerá a Ibossim Flamenco Ibiza y a la Big Band Ciutat d’Eivissa, también con entrada libre.

La Big Band Ciutat d’Eivissa, formación estable del Patronat Municipal de Música d’Eivissa, reunirá a sus 17 músicos para presentar en esta ocasión un repertorio dedicado al gospel, acompañados por las voces de Jordi Sanou, Matteo Crocetti, Miss Arantzatzu, Lauren, Reya Thomas y Claudia Bardagí.

Su presencia tiene además un significado especial dentro del festival. Desde 2016, la formación participa habitualmente en Eivissa Jazz con programas que han recorrido buena parte del repertorio y la historia de la música moderna: Count Basie, Benny Goodman, Frank Sinatra, latin jazz, musicales, Duke Ellington, música tradicional ibicenca y fusión flamenca han formado parte de sus sucesivos proyectos.

A partir del 3 de septiembre, el festival se instalará en el Baluard de Santa Llúcia, uno de los espacios más reconocibles de Dalt Vila y parte del conjunto histórico de Eivissa declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Allí se concentrará el núcleo de la programación internacional.

La primera noche en las murallas presenta un doble programa especialmente representativo de la amplitud estilística de esta edición. Por un lado, L.A.B. Trio, formación internacional con base en Berlín que reúne a músicos procedentes de diferentes escenas europeas.

Creado en 2024 en el Jazz Institute Berlin, el trío combina tradición jazzística, fusión, improvisación y sonoridades contemporáneas. La formación fue reconocida como Mejor Grupo Revelación en el Festival de Jazz de Getxo 2025, una distinción que sirve también para situarla dentro de una nueva generación de músicos europeos que entiende el jazz como un territorio de intercambio constante. Su propuesta incorpora además una dimensión de visibilidad queer y reivindica la diversidad y la libertad de expresión como parte de su identidad artística.

En paralelo, The Illusions & Nathan Haines llevarán al Baluard una propuesta de signo muy diferente. The Illusions, banda afincada en Eivissa y liderada por Franco Botto y Pere Navarro, trabaja en la intersección entre jazz, groove, electrónica y producción contemporánea.

La colaboración con Nathan Haines, saxofonista, productor y cantante neozelandés vinculado a la escena acid jazz internacional, amplía ese territorio y plantea un encuentro entre la escena musical ibicenca y una figura con una trayectoria internacional. La combinación promete una de las propuestas más abiertas de la edición, allí donde el jazz se cruza con la electrónica y las músicas de club.

El 4 de septiembre será probablemente una de las jornadas más representativas del carácter del festival. Primero llegará Antoni Marí Sextet, proyecto encabezado por el guitarrista y compositor ibicenco Antoni Marí, y después Abe Rábade & Eivissa Jazz Experience.

El sexteto de Marí mira directamente hacia el post-bop de los años sesenta, pero lo hace desde una perspectiva actual. La formación, integrada por Antoni I. Marí, Pere Sancho, Gil Boleda, Jana Gallifa, Ot Granados y Rubén Bueno, trabaja sobre una tradición que tiene en Art Blakey, Wayne Shorter o Joe Henderson algunos de sus referentes esenciales. No se trata, sin embargo, de reproducir un modelo histórico, sino de utilizar aquel lenguaje como punto de partida para construir un discurso propio.

La fórmula resulta especialmente interesante por la procedencia del proyecto. Un joven músico ibicenco reúne a algunos de los intérpretes más destacados de la escena barcelonesa para abordar una música profundamente vinculada a la historia del jazz moderno. Tradición y renovación aparecen así en el mismo plano.

Después llegará uno de los proyectos más particulares de Eivissa Jazz: Eivissa Jazz Experience, creado por el pianista gallego Abe Rábade.

La idea es sencilla sobre el papel y extraordinariamente difícil de ejecutar: reunir a músicos que ya han pasado por el festival, pedir a cada uno una composición original y juntar a todos ellos para un concierto construido prácticamente desde cero. La formación realiza únicamente un ensayo previo, de modo que buena parte de lo que sucede sobre el escenario depende de la escucha mutua, la capacidad de reacción y la improvisación.

El resultado es, por definición, irrepetible. No hay una gira detrás ni un repertorio cerrado que se vaya repitiendo de ciudad en ciudad. Hay un encuentro puntual entre músicos con trayectorias diferentes y una música que nace en ese momento concreto. Es probablemente la expresión más clara del carácter efímero que puede tener el jazz cuando se entiende como creación colectiva.

La última jornada, el 5 de septiembre, reunirá a dos artistas que, desde lenguajes muy diferentes, representan algunas de las posibilidades más fértiles del jazz contemporáneo: Tonina y Michael Pipoquinha Quartet.

Tonina es contrabajista, cantante y compositora. Nacida en San Diego y criada en Saint Louis, ha construido una propuesta en la que conviven jazz, música latina, tradición clásica y ritmos de raíz africana. Su condición de instrumentista y cantante le permite moverse con naturalidad entre dos roles que en su caso forman parte de una misma concepción musical.

La comparación con Esperanza Spalding aparece inevitablemente cuando se habla de una artista capaz de utilizar el contrabajo y la voz como elementos centrales de una misma identidad, aunque Tonina desarrolla un lenguaje propio y marcado por una experiencia cultural diversa. Su presencia en Eivissa Jazz introduce además una de las voces femeninas más interesantes de la nueva generación del jazz internacional.

El cierre correrá a cargo de Michael Pipoquinha Quartet, con uno de los grandes virtuosos del bajo de la actual escena brasileña. Pipoquinha comenzó su carrera profesional con apenas once años y ha compartido escenario con músicos como Djavan, Gilberto Gil, Hamilton de Holanda o Ivan Lins. Su trayectoria se ha construido sobre una extraordinaria capacidad técnica, pero también sobre una concepción abierta de la música brasileña, en la que el jazz, el soul, el groove y las músicas del mundo conviven con naturalidad.

Su álbum Um Novo Tom (2023) refleja esa evolución y abre además una nueva etapa en la que Pipoquinha incorpora la composición de canciones y su propia voz. La actuación en Eivissa servirá para comprobar cómo uno de los grandes instrumentistas de la nueva generación brasileña lleva esa mezcla de virtuosismo y musicalidad al formato de cuarteto.

Uno de los valores de Eivissa Jazz 2026 está precisamente en que no necesita elegir entre escena local y programación internacional. Ambas forman parte de una misma estructura.

La presencia de músicos y proyectos vinculados a Eivissa —desde Jive at Nine hasta The Illusions, Antoni Marí Sextet o la Big Band Ciutat d’Eivissa— convive con artistas procedentes de Alemania, Brasil, Estados Unidos, Nueva Zelanda y otros puntos de la escena europea. El festival funciona así como un punto de encuentro entre lo que sucede en la isla y lo que sucede fuera de ella.

No es una cuestión menor. En un momento en que buena parte de la creación jazzística se desarrolla precisamente en los cruces entre escenas, ciudades y tradiciones, Eivissa Jazz plantea su programación desde esa misma lógica. El jazz de raíz afroamericana continúa siendo el punto de partida, pero alrededor de él caben el flamenco, la música brasileña, el gospel, el groove, la electrónica, el acid jazz, la improvisación libre o las nuevas formas de entender el post-bop.

Y está, además, el lugar. El Baluard de Santa Llúcia no funciona únicamente como decorado: forma parte de la personalidad del festival. La música sucede sobre las murallas de Dalt Vila, en un espacio histórico que convierte cada concierto en una experiencia difícilmente separable de la propia ciudad. El festival lleva décadas aprovechando esa relación entre patrimonio y música y volverá a hacerlo en esta edición.

Desde 1987, Eivissa Jazz ha construido una trayectoria marcada por la presencia de grandes figuras internacionales y por su capacidad para descubrir y acompañar nuevos talentos. Por sus escenarios han pasado nombres como Avishai Cohen o Paquito D’Rivera, mientras que iniciativas como Eivissa Jazz Experience han permitido desarrollar una identidad propia dentro de un panorama cada vez más amplio.

La edición de 2026 continúa esa línea con una programación que no parece interesada en demostrar qué es el jazz, sino en mostrar todo aquello que puede llegar a ser.

1 de septiembre — Passeig de Vara de Rey, 21:00 h
Sinéad Cormican · Jive at Nine

2 de septiembre — Parc Reina Sofia, 21:00 h
Ibossim Flamenco Ibiza · Big Band Ciutat d’Eivissa

3 de septiembre — Baluard de Santa Llúcia, 21:00 h
L.A.B. Trio · The Illusions & Nathan Haines

4 de septiembre — Baluard de Santa Llúcia, 21:00 h
Antoni Marí Sextet · Abe Rábade & Eivissa Jazz Experience

5 de septiembre — Baluard de Santa Llúcia, 21:00 h
Tonina · Michael Pipoquinha Quartet

Las cuatro primeras jornadas cuentan con actividades de entrada libre en sus respectivos espacios, mientras que los conciertos del Baluard de Santa Llúcia tienen un precio de 12 euros en taquilla el día del concierto, a partir de las 20:00 horas. La venta anticipada se realiza a través de la web de Eivissa y en el Espai Cultural Can Ventosa. El festival está organizado por el Ajuntament d’Eivissa.

Más información y entradas: Eivissa Jazz 2026

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