Entrevista con SUMRRÁ: Veinticinco años de jazz desde Galicia

Este 2025 la banda compostelana Sumrrá celebra doblemente, por un lado, sus veinticinco años de trayectoria, y por otro, el lanzamiento de su octavo disco, Revoluti8n, que se presentará en el Auditorio de Galicia de Santiago de Compostela el próximo día 29 de noviembre.

Texto: Adrián Besada

@besagartha

Fotos: Darío Bravo

@dariobravo.es

La idiosincrasia jazzística ha sido siempre de carácter efímero, de músicos que van y vienen, de solistas y grandes improvisadores. La individualidad no es unívoca del jazz o la música, sino un síntoma de las dinámicas propias del mundo moderno, en las que no resulta sencillo conciliar inquietudes, personalidades y expectativas. El caso de Sumrrá es, ciertamente, particular en la escena jazzística, no solo nacional, sino también internacional. Una formación estable durante más de veinticinco años que ha conseguido cristalizar un sonido y ser un engranaje depurado a nivel compositivo, improvisatorio, sonoro y conceptual. L.A.R. Legido en la batería, Manolo Gutiérrez en el piano y Xacobe M. Antelo en el contrabajo son los nombres detrás de Sumrrá, que celebran su cuarto de siglo con un nuevo álbum, Revoluti8n. Con motivo de esto, el equipo de Más Jazz Magazine se ha reunido con la banda compostelana en el CGAC y el club Casa das Crechas:

Más Jazz: Gracias por recibirnos, hoy jugamos todos en casa. Creo que lo más importante para ubicarnos es conocer vuestra trayectoria, vuestros veinticinco años. ¿Podéis hacer un pequeño repaso de la trayectoria, de cómo empezó y de a dónde llegó hasta el día de hoy?

Manolo Gutiérrez: Empezamos en las jams que había en Santiago, en el Dado Dadá, un club que ya no existe, como otros muchos. Las veces que coincidió que estábamos los tres en el escenario tocando, había ahí una especie de germen que sonaba de una forma un tanto particular. Entonces fue ahí donde Xacobe propuso algo. Tuvo que convencernos, pero enseguida funcionó porque todos teníamos la misma sensación.

Más jazz: En aquel momento Santiago era un hervidero, ¿no?

Xacobe Martínez: Sí, la verdad es que aquellas jams eran muy míticas. Era la única jam estable que había en Galicia. Recuerdo que venía gente del Morrazo como Yago Fernández  y Max [Gómez], eran súper jóvenes. Venía gente de Lugo,  venía un montón de gente de toda Galicia. Nos podíamos quedar un martes hasta las seis o siete de la mañana. Ahí nos juntamos generacionalmente un grupo de gente. Matábamos por tocar, necesitábamos tocar. Durante esos años hubo una escena súper interesante. Yo, personalmente, siempre digo que aprendí a tocar ahí, como único contrabajista de todas las jams porque no había más. Había una ilusión y una eclosión.

Más jazz: El inicio de muchísimas cosas. Casi de la escena gallega actual, porque los músicos que estás diciendo son un poco los que configuran ahora el panorama autonómico. Obviamente hay músicos jóvenes, hay nuevas generaciones, pero como que de ahí salió un poco todo.

Lar Legido: Sí, en aquel momento ya estaban Abe [Rábade], Pablo Castaño, Marcelino Galán, Miguel González. Queríamos buscar un sitio regular, todas las semanas, donde pagaran y donde se petara. La verdad es que fue una época fantástica y después fuimos subiendo.

XM: En Santiago había una escena tremenda. Me acuerdo de tocar dos o tres veces por semana con distintas formaciones de jazz, solamente en Santiago. En el Medusa fue donde sucedieron los primeros conciertos de Sumrrá como grupo.

Más jazz: Son legendarios esos conciertos en el Medusa.

LAR: Nosotros cuando empezamos a tocar y cuando nos empezamos a encontrar en el Dado ya tomamos la decisión de irnos a ensayar fuera de eso. Más tarde, empezamos a considerar el poder hacer temas propios. Eso nunca ha cambiado en Sumrrá. Siempre son temas originales.

XM: Cuando nos conocimos en las jams, teníamos algún estandard favorito. O sea, había algún estandard que nos ponía en una onda muy Sumrrá. Me acuerdo de que la convocatoria con ellos fue cuando yo estudiaba jazz, tenía unos temas y ya había unos originales. Sí que hicimos una primera maqueta, aquella de la foto del contrabajo con el plato, eso eran mayormente estandards. El primer disco ya es todo original.

LAR: Creo que nunca hemos contado cómo coincidimos los tres en el espacio de tiempo de Santiago. Xacobe es de aquí, pero Manolo venía de Mallorca y yo estudiaba en Madrid. Me llamaron para dar clase en Escola-Estudio, que fue un poco la unión. Aquí había mucha gente estudiando porque era la única escuela donde se podía estudiar jazz. Fue pionera en Galicia, lo que hizo que se centralizara mucho la actividad.

XM: Sí, mi primer profe fue Baldo Martínez, estaban Wade Matthews y Perico Sambeat, por ejemplo. Yo me acuerdo de que cuando entré en Estudio con trece años estaba Abe Rábade tocando. Había un combo de niños y estábamos tocando temas de Weather Report y de Miles Davis. Después hubo idas y venidas y cuando yo recalé otra vez en Estudio para ponerme a estudiar contrabajo y estudiar jazz, era cuando venían Abe y Paco [Charlín] de Berklee. Ahí ya nos pusimos más en serio.

Más jazz: una de las cosas que más llama la atención del grupo es que tenéis un sonido y personalidad muy particulares, es fácil reconoceros, ¿a qué creéis que se debe?

LAR: Sí, de primeras tiene que ver con la cuestión de dónde viene cada individualidad, por dónde ha pasado cada uno de nosotros, qué música ha escuchado y qué música le ha interesado. También lo que ocurre es que desde el principio hay esa posibilidad de respeto y admiración, eso lleva a que suene cada uno como quiere sonar.

MG: Sí, para nosotros siempre fue algo importante tocar temas originales, pero si fuesen standards sería lo mismo. De hecho, cuando tocábamos standards también sonaba diferente. Eso fue uno de los motivos por los que seguimos tocando juntos.

XM: Es cierto que nuestros referentes eran los tríos de jazz. Más allá, no buscamos nada en concreto, simplemente se dio. Yo desarrollé el contrabajo de esta forma porque era lo que Sumrrá demandaba. Si hubiese menos “power” probablemente sería otro tipo de contrabajista. Al final, esa escucha y esa coherencia en el sentido de tomar decisiones como músico hacen que todo encaje, y hace mucho tiempo que tengo la sensación de que Sumrrá es infalible en ese sentido.

Más Jazz: Al final es una coincidencia, tiene parte del trabajo diario pero también de la personalidad de cada uno, de tres individualidades que encajan a la perfección.

XM: De hecho, sucedió que estábamos juntos y cuando tocábamos parecía muy fácil y muy orgánico. No se toca nunca por memoria muscular. Nosotros desde el minuto uno nos enchufamos a la música que tenemos ese día para dar un gran nivel de intensidad. Es la manera en la que llevábamos currando desde el principio. Si no, seguramente no estaría este trabajo que llevamos haciendo años.

Más Jazz: Sé que son esferas separadas, que son dos proyectos que están separados, pero ahora mismo tenéis la Orquesta Galega de Liberación, en la que trabajáis a través del soundpainting, y al final, la forma de trabajar en algunas cosas es parecida a esto. De hecho, alguna vez hablé con LAR sobre su forma de entender la batería, que creo que es uno de los atractivos del directo de Sumrrá: usar ruidos, elementos no musicales, cacerolas, hierros, muñecos, etc. ¿Cuál es la intención a la hora de introducir estos elementos? ¿Cómo encaja en el proyecto? 

LAR: No sé, forma parte de donde vengo yo, de un pueblo muy pequeño donde construía las baterías con latas y cazuelas. Miro hacia atrás y desde el principio usé estas cosas por necesidad, porque no tenía acceso a una batería. Porque es de donde son mi padre y mi madre. Luego empiezas a estudiar y te educan de una manera de arte contemporáneo. Mis mayores influencias también fueron los pintores. Para mí, la batería es como un lienzo y normalmente te enseñan a pintarlo con baquetas, escobillas o mazas, pero en realidad, se puede tocar con lo que quieras. Yo cuando viajo lo hago con una maleta de juguetes.

Más Jazz: Lo que hacéis suele sorprender incluso a los que ya os conocen, de hecho Íñigo Zárate comentó en una entrevista para Más Jazz previa a vuestro concierto en el Festival de Jazz de Vitoria: “lo que más ganas tengo de escuchar es Sumrrá porque sé que puede pasar cualquier cosa”.

XM: Iñigo, te saludamos desde aquí. Te tenemos mucho aprecio y estamos muy agradecidos. Sí, estaba acojonado cuando hicimos el bolo con Niño de Elche, pero cuando terminamos vino al camerino a darnos un abrazo. Creo que es algo positivo que después de veinticinco años sea posible generar este nivel de incertidumbre. Para mí, como melómano y espectador, no hay nada peor que ir a un bolo y salir como entraste. Generar este nivel de expectación o de miedo a lo mejor es uno de los motivos por los que no estamos programados tanto en Madrid.

Más Jazz: Precisamente eso es uno de los secretos de vuestro éxito, aquí tocáis cada fin de semana en Casa das Crechas, uno puede ir a varios de vuestros conciertos y el mismo tema es diferente. Esto siempre pasa en el jazz, pero en vuestro caso siempre se genera una expectación y cada vez que uno entra, sale de manera diferente.

XM: Sí, el fenómeno Crechas es una pasada, hoy es el día 230. Para nosotros es una bendición. La tendencia es hacer siempre música fresca, como si fuera la primera vez, no transitar un camino que ya transitamos. Muchas veces nos preguntamos cómo es posible tocar temas después de veinticinco años y darte cuenta de que ese tema tenía algo que faltaba por hacer. La música es eso, es infinita.

MG: Creo que ahí siempre hay un cierto riesgo de tirarse a tocar sin prevenir que nos podamos lastimar, o la sensación de tener que medirnos un poco, eso no nos pasa porque ya tenemos una edad. Estas cosas de pensar en hacer mal un solo o perderse ya no existen, no tenemos ese miedo. Nos tiramos a tumba abierta en los temas y pues pasan cosas.

XM: También hay otro rollo y es que nosotros tenemos gente que nos ha visto más de cien veces. Son muchos años y hay mucha gente que estuvo mucho tiempo con nosotros y ya no está con nosotros. Hay gente que está con nosotros y que cuando empezamos no había nacido. Literalmente hay otros que han muerto. El trato que tenemos con el público es estar al 100%. Eso significa estar en el precipicio de lo que suceda cada día. Eso es, yo creo, el efecto Sumrrá.

Más Jazz: Yo estaba pensando antes en lo que dijiste tú del infinito, me recordó a la charla que disteis aquí sobre física. Me recuerda un poco a vuestro último disco que habla un poco de lo inabarcable, de lo inefable…Todos los discos están contextualizados en torno a algo, y van numerados de algún modo, pero este vais a lanzar un nuevo álbum bajo el título Revolution, ¿a qué se debe?

XM: Sí, Revoluti8n, pero en la o hay un ocho. No lo hicimos de forma literal porque ahora queríamos romper esa pauta. Son muchos años, teníamos que hacer algo distinto. Ahora el planteamiento es movernos de la silla nosotros mismos y ponernos en una situación nueva e incómoda. Esto lo digo en el mejor sentido, para salir de esta zona de confort, aunque te diría que nuestra zona de confort es la jungla a nivel compositivo y conceptual. Coger unas fichas de dominó, removerlas todas y hacer algo nuevo.

Más Jazz: Entonces, ¿el concepto del disco cuál va a ser?

XM: Sí, lo tiene. En este caso partimos de la realidad, de la percepción de que nuestra música es intensa, de que llega a un público y tiene el potencial de cambiarnos. La música es una herramienta poderosa. Con nuestros años de experiencia hemos sentido eso que se provoca en nuestros conciertos, en nosotros mismos y en nuestro público. La idea es aplicar ese poder y esa energía, enfocarla en determinadas cuestiones para provocar ciertas revoluciones. También ver la reflexión que estamos teniendo respecto a la naturaleza y saber si realmente somos capaces cada uno de nosotros de volver a conectar a nivel profundo con ella, de entrar en equilibrio. Lo mismo con la idea del tiempo, con la muerte, con las despedidas…Hay siete temas que son así de sobrios, como conceptos, y las músicas, lo que pretenden es enfocar nuestra atención a cada una de nuestras ideas. Pasamos de la física a la filosofía o al espíritu.

Más Jazz: Me llaman mucho la atención estas cosas, podría decirse que pasáis de la física a la metafísica, a la expectación. Algo que nunca hablé con vosotros es sobre el concepto de exploración en Sumrrá, porque al final es un engranaje bastante preciso, pero, como comentábamos, sois tres partes, tres personalidades. Entonces, ¿cómo se junta esto?

LAR: Bueno, Manolo y Xacobe suelen traer un punto de partida y luego nos juntamos y empezamos a dar forma. Depende de cómo vaya la cosa.  Yo en mi caso intento componer algo que tenga que ver con los objetos o la energía para donde me pueda guiar.

XM: Surge una idea y a partir de ahí empezamos a investigar sobre esta, sobre este u otro concepto. La música va evolucionando por un lado, los conceptos van evolucionando por otro lado y llega un momento en el que se quieren, son como conexiones neuronales. En esta segunda parte es muy bonito cómo usamos el concepto para conformar la música. Por ejemplo, con un tema que tiene que ver con la muerte comenzamos a reflexionar con esta idea de cómo podemos plasmarlo con música. Es mucho más enriquecedor para nosotros pensar en la naturaleza que en fa menor o 5/4.

Más jazz: Supongo que eso también es un proceso largo que lleva su tiempo, porque son cosas que tienen que ir evolucionando, madurando.

XM: Nosotros no queremos generar la necesidad de estar sacando discos continuamente.

MG: Sí, realmente no tenemos muchos discos para el tiempo que llevamos juntos.

XM: Son ocho álbumes, pero de lo que se trata es de que las músicas nuevas pasen a formar parte de ese fondo de armario y pasen a ser nuestras. Ahora empiezan siete nuevas músicas y nos hace mucha ilusión. Hacer un disco es un currazo, es traumático, te enfrentas siempre a qué más tenemos que decir, y nosotros tenemos que ser honestos. Somos tres tipos normales que intentan hacerlo lo mejor que pueden. Hacer un disco es acumular las ganas.

Más jazz: Al final tenéis una buena comunidad, gente que os sigue y entiendo que es una especie de diálogo o de necesidad que se crea en conjunto. Después están los proyectos paralelos como lo que me contabais con el Niño de Elche, las giras. Al final me imagino que compaginar eso con crear es un gran trabajo, puede ser un poco estresante.

XM: Sí, a veces pasa, pero es entretenido. Sumrrá ha pasado por épocas de Sumrrá and Friends, ha pasado por un proyecto sinfónico, hay temas que se pueden hacer con orquesta, también hemos hecho cosas de vídeo con artistas, etc. Es que son veinticinco años.

Más Jazz: Es una forma de diversificar, de no aburrirse. 

XM: Cuando hicimos el de Sete Visions durante la pandemia podíamos ensayar más porque no había ensayos ni otros bolos. Por ejemplo, Revoluti8n se gesta en un año de mucho lío. Entonces hay proyectos que se enfrentan a épocas de mucho estrés. Tiene que haber un nivel de concentración de la música porque se va a grabar. La vamos a tocar mil veces, pero es lo que queda. Es un proceso más duro.

Más jazz: ¿Y este no va a ser el último disco ni de broma, no? ¿Tenéis en mente seguir con el proyecto hasta el infinito?

XM: Sí, la idea es seguir, por ahora hoy tenemos bolo y la verdad es que estamos súper bien, en un momento dulce. Hemos tenido épocas de no tocar nada, pero ahora nos sentimos bastante queridos y respetados en el mejor de los sentidos. En estos conciertos de veinticinco años la gente está realmente contenta, siente orgullo.

MG: Sí, yo creo que aparte de hacer giras, lo que da ilusión es ver eso, creo que es de lo más satisfactorio. Nos sentimos muy queridos, un agradecimiento de la “hostia”. Seguimos queriendo tocar en todos los sitios, hemos sido contratados en casi todos los continentes, en eventos de todo tipo, en cosas que tenían que ver con el jazz y otras en las que no, o de vanguardia sonora, de tradicional, en clubs, en auditorios…en todos lados. Seguimos queriendo tocar en todos lados y muchas veces  no estamos en más sitios porque también es difícil tocar en las condiciones que se merecen. También es una forma de reivindicación, no dejarse pisar, si nos dejamos nosotros después de tantos años, la gente joven lo va a tener más difícil.

Más Jazz: Queda Sumrrá para rato. Os dejo ir a preparar el bolo de hoy, no sé si queda algo en el tintero que queráis comentar o que se me haya pasado a mí. 

LAR: ¡Que nos vamos a la India!.

XM: Sí, es una visita fugaz, pero tenemos muchas ganas.

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1 comentario en «Entrevista con SUMRRÁ: Veinticinco años de jazz desde Galicia»

  1. Grupo para conocer un jazz distinto que hace disfrutar y pensar lo infinita que es la música… gracias y un Saudo… y que cumplan muchos masss…

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