Entrevista a Mario Benso. Presentación de Getxo Jazz 2026

En su primer año al frente de la programación, Mario Benso no solo asume el legado del Festival de Jazz de Getxo: lo habita, lo respira y lo proyecta hacia el presente con una mirada lúcida y profundamente musical. A las puertas de su 49ª edición, el festival se reafirma como una de esas citas que no solo se explican, sino que se viven: un territorio donde conviven la memoria y el riesgo, la cercanía y la excelencia, lo local y lo universal.

Texto: Pedro Andrade

@pedroandracifu

Benso dibuja un mapa sonoro que atraviesa generaciones y geografías: desde la espiritualidad incombustible de Charles Lloyd hasta la voz incisiva del presente que encarna Immanuel Wilkins; desde la potencia creativa del jazz hecho en España, con figuras como Moisés Sánchez y Daniel García, hasta la energía desbordante de Camille Thurman o la sofisticación europea de propuestas como Scannapieco Geremia Quintet. A ello se suma la mirada contemporánea de la escena vasca con Iosu Izaguirre y Borja Barrueta, y la reinterpretación audaz del legado de Miles Davis en clave latina de Pepe Rivero.

Lo que propone Benso es un relato: cinco días en los que el jazz se despliega como lenguaje vivo, en plazas, teatros y noches abiertas, donde el público no solo escucha, sino que se encuentra. Getxo vuelve a ser ese lugar donde todo ocurre y donde, una vez más, hay que estar.

Másjazz Magazine: ¿Cómo te has encontrado en este primer año al frente de la programación del Festival de Jazz de Getxo? Imaginamos que asumir la responsabilidad de un evento con tanta trayectoria genera tanto ilusión como cierta presión. ¿Cómo ha sido ese proceso inicial de adaptación?

Mario Benso: Pues la verdad es que muy cómodo y muy bien. Ha ido todo muy bien, muy arropado además por la gente del festival. La verdad es que ya nos conocemos desde hace mucho tiempo. Ha ido todo sobre ruedas hasta el momento. Esperemos que no haya líos de última hora, pero vamos, todo va bien.

Másjazz Magazine: Este es tu primer año como programador en Getxo, aunque ya cuentas con experiencia previa en otros festivales y salas. Teniendo en cuenta el peso histórico del festival, ¿qué enfoque has querido darle a esta edición? ¿Cuál ha sido tu propósito a nivel musical y artístico?

Mario Benso: Yo tenía dos cosas bastante claras. La primera es que el legado del festival es muy importante. Son 48 años —este año será el 49— y se ha trabajado mucho y muy bien. Entonces yo quería tener ese legado y esa línea muy claros a la hora de hacer las propuestas.

Por otra parte, también quería intentar dejar mi pequeño sello personal.

Para mí, los festivales son una oportunidad espléndida, una pequeña puerta para mostrarle al aficionado una perspectiva —aunque sea global y en un espacio corto de tiempo— de lo que está pasando en el mundo del jazz hoy en día.

El jazz hay que entenderlo como una realidad muy variada: tanto en lo estrictamente musical —direcciones y tendencias— como en la variedad geográfica. Hoy en día podemos encontrar propuestas fantásticas prácticamente en cualquier lugar del mundo.

Mi idea era ofrecer ese pequeño panorama de toda esa diversidad al público del Festival de Getxo, que además es muy fiel y uno de los grandes tesoros del festival.

Más que reunir nombres sueltos, he intentado que cada concierto tenga una lógica detrás.

Másjazz Magazine: El panorama actual del jazz, tanto a nivel nacional como internacional, es inmenso y muy diverso. ¿Cómo se toma la decisión de elegir unos proyectos frente a otros? ¿Responde a una idea previa muy definida o el proceso es más abierto y condicionado por factores externos?

Mario Benso: Muchas veces tienes en la cabeza una idea de lo que quieres hacer, pero luego la realidad impone variables muy diferentes.

Aquí tienes que ceñirte a cinco días concretos —los primeros de julio— y además es uno de los primeros festivales del verano. Eso condiciona mucho: hay propuestas que te encantaría hacer, pero no giran en esas fechas, cancelan, o cambian de planes.

Por eso es importante tener clara la idea general. Yo trabajo con “capítulos” dentro del festival. Dentro de cada uno hay muchas opciones, y eliges la mejor posible en función del tiempo, la disponibilidad, el momento y también el presupuesto.

Al final es como montar un puzle: tienes piezas y las vas encajando. Y en este caso he tenido bastante suerte, porque casi todas las propuestas que forman el festival son primeras opciones o están entre las principales que manejaba.

Másjazz Magazine: El concurso de grupos es una de las señas de identidad del festival. ¿Cómo ha sido esta edición en cuanto a participación y nivel artístico? ¿Qué tendencias habéis observado?

Mario Benso: El comentario ha sido bastante unánime entre el jurado de preselección: este año ha habido un nivel superior respecto a otros años.

Se han recibido unas cuarenta y cuatro o cuarenta y cinco propuestas. Primero se hace una selección previa para comprobar que cumplen requisitos, como la edad.

El nivel ha sido bastante interesante y hemos estado muy de acuerdo en los grupos seleccionados y también en los suplentes.

Además, se confirma una tendencia clara: grupos internacionales formados por músicos de distintos países. Antes no era así; ahora es reflejo de un jazz global. Esto aporta mucho desde el punto de vista creativo.

Seguimos apostando por dar espacio a nuevas bandas, a músicos que están empezando y que necesitan este tipo de plataformas.

Másjazz Magazine: El primer día llama la atención la coincidencia de dos pianistas destacados como Daniel García y Moisés Sánchez. ¿Responde esto a una intención concreta dentro del discurso del festival?

Mario Benso: Sí, totalmente. En el caso de Moisés, una de las ideas que quería enfatizar como programador era ofrecer al público un mensaje muy claro: en este país hay grandísimos músicos de jazz. Muchas veces, por distintas razones, no siempre ocupan el lugar central que merecen dentro de las programaciones, y creo que el nivel del jazz hecho en España es lo suficientemente importante como para que los festivales lo incorporen como parte esencial de su propuesta, al menos con una presencia significativa.

Por eso, para el primer día me interesaba especialmente que esa idea quedara reflejada como una especie de declaración de intenciones: abrir el festival con una propuesta que subrayara ese posicionamiento. Tenía varias opciones muy interesantes, pero al final, por cuestiones de disponibilidad, calendario y otros factores habituales en la programación, la elección fue la de Moisés Sánchez.

Estoy muy contento, porque es un músico al que conozco desde hace muchos años y al que siempre he admirado profundamente. Todas sus propuestas tienen una enorme calidad. En esta ocasión vendrá con el proyecto que ha plasmado en su último disco, Dedication II, que además conecta con un trabajo anterior de hace más de quince años. Creo que es una oportunidad excelente para convencer, a quien aún no lo esté, del enorme nivel del jazz que se hace actualmente en España.

En el caso de Daniel García, su participación forma parte de la colaboración con la Plataforma Jazz España. De los cinco conciertos que se celebran por la tarde en la plaza, tres se realizan en colaboración: dos con festivales internacionales —de Italia y Bélgica— que cuentan también con concursos de grupos, y otro con esta plataforma, que dispone de un catálogo muy interesante y otorga premios anuales.

Gracias a esta colaboración, el público de Getxo tendrá la oportunidad de disfrutar en una misma jornada de dos pianistas extraordinarios, que representan de manera ejemplar el momento creativo y la calidad del jazz en España en los últimos años. En ese sentido, me parece una manera perfecta de comenzar el festival.

Másjazz Magazine: Si nos vamos al segundo día, encontramos propuestas como Scannapieco Geremia Quintet, Camille Thurman y Darrell Green Quartet. ¿Qué buscabas con esta combinación de artistas y qué nos puedes contar sobre estas propuestas?

Mario Benso: El Scannapieco Geremia Quintet es una de las propuestas que vienen dentro de las colaboraciones internacionales, en este caso con Italia. Es una formación moderna, con una dirección estética bastante clara dentro del jazz contemporáneo, y además con una muy buena puesta en escena. Esto es importante porque hablamos de un espacio abierto, donde el contexto no es tan rígido como en una sala cerrada, y la conexión con el público requiere también ese tipo de presencia.

Por otro lado, esta colaboración con festivales europeos responde a una idea que me parece fundamental: generar una red fluida entre festivales que apostamos por músicos jóvenes, con proyección, muchos de los cuales ya han ganado premios y están empezando a consolidarse en circuitos importantes.

En cuanto a Camille Thurman, su presencia responde a otro de los ejes que tenía muy claros: la importancia de las propuestas lideradas por mujeres en el jazz actual. Es algo que ya se venía trabajando en Getxo desde hace años y que yo he querido mantener.

Camille es una artista extraordinaria, una saxofonista y cantante con una energía impresionante. Tiene una estética muy interesante, profundamente enraizada en la tradición pero abierta a las sonoridades actuales.

Además, ha marcado hitos importantes en el mundo del jazz, como su papel en la Lincoln Center Orchestra, y eso también es significativo. Creo que el público que no la conozca se va a sorprender muchísimo.

Másjazz Magazine: El tercer día destaca especialmente la presencia de Charles Lloyd, acompañado por su cuarteto. ¿Qué significa para el festival contar con una figura como Lloyd y cómo encaja dentro de tu idea de programación?

Mario Benso: Charles Lloyd es una figura absolutamente fundamental. Yo tuve la oportunidad de verle hace unos años en Málaga y me impresionó muchísimo: está en una forma extraordinaria.

Es un músico con una enorme carga espiritual y con una visión artística muy profunda. Además, tiene algo que me parece clave: siempre se rodea de músicos jóvenes, lo que le permite mantenerse en constante evolución.

Para mí era muy importante poder traerle, entre otras cosas, porque nunca había estado en el Festival de Getxo.

También hay una intención clara de rendir homenaje a esos grandes creadores del jazz que todavía siguen activos. Por desgracia, cada vez quedan menos, pero afortunadamente algunos siguen en plena forma creativa.

Y Lloyd no es un músico que viva del pasado. Sigue creando, sigue explorando, sigue haciendo música en el presente. Eso es fundamental.

No fue fácil conseguir este concierto, porque había mucho interés por él, pero finalmente hemos tenido la suerte de contar con su presencia.

Másjazz Magazine: El cuarto día combina propuestas como Iosu Izaguirre Sextet en la Plaza Algorta y el proyecto Sketches of Latin Miles de Pepe Rivero en Muxikebarri. ¿Cómo se articula este día dentro del conjunto del festival?

Mario Benso: Este día responde a varias ideas importantes dentro del planteamiento general.

Por un lado, la presencia del jazz hecho en Euskadi. Es una de las grandes canteras del país, con una generación de músicos impresionante. Un festival como Getxo tiene que contar con músicos de la tierra.

Iosu Izaguirre presenta un sexteto con un trabajo muy sólido, con arreglos muy cuidados, una gran fluidez y mucha intensidad. Me parece un proyecto muy interesante.

En el caso de Borja Barrueta, además hay un componente emocional: es de Getxo. Es un músico extraordinario, muy versátil, con una gran creatividad. Le di libertad total para elegir el proyecto y propuso Lambertiana, que se mueve hacia terrenos más electrónicos. Estoy seguro de que va a sorprender.

Por otro lado, está el proyecto de Pepe Rivero. Este año se celebran los centenarios de Miles Davis y John Coltrane, y queríamos incluir un homenaje.

Pero no queríamos algo literal, sino una reinterpretación. Sketches of Latin Miles recoge el repertorio de Miles Davis a lo largo de distintas épocas y lo lleva al terreno de estos músicos, con una fuerte raíz latina.

Además, el elenco de músicos es espectacular, lo que convierte la propuesta en algo muy potente.

Másjazz Magazine: El cierre del festival corre a cargo de Immanuel Wilkins, junto al grupo ganador del concurso. ¿Por qué apostar por él para cerrar esta edición?

Mario Benso: Immanuel Wilkins fue el primer artista con el que cerré fecha. Lo tenía muy claro desde el principio.

Quería incluir a músicos que están definiendo el jazz actual, y él es uno de los más importantes.

Representa muy bien lo que es el jazz del siglo XXI: un profundo conocimiento de la tradición afroamericana y, al mismo tiempo, una mirada completamente contemporánea.

Su directo es impresionante, realmente demoledor. Además, acaba de publicar un disco en directo en el Village Vanguard que es espectacular.

Creo que está en ese grupo de músicos clave para entender el momento actual del jazz, y por eso me parecía el cierre perfecto.

Másjazz Magazine: Más allá de los conciertos, el festival tiene una dimensión muy especial en cuanto a cercanía con el público. ¿Cómo valoras ese aspecto?

Mario Benso: Es una de las cosas más bonitas del festival. Tiene un carácter muy familiar, muy cercano.

Los músicos están accesibles, el público puede interactuar con ellos, hablar, compartir… Eso no ocurre en todos los festivales.

Es una seña de identidad que debemos mantener.

Másjazz Magazine: También hay programación más allá de los conciertos principales.

Mario Benso: Sí, hay actividades para familias, como Jazz for Children, animación de calle… La idea es que Getxo se convierta en un espacio donde haya jazz en todas partes.

Másjazz Magazine: Te veremos en otras facetas en Getxo o  próximamente.

Mario Benso: (Risas) Sí, participaré como DJ en el Día Internacional del Jazz en Palencia, con una sesión en la calle. Estáis invitados. Palencia es una ciudad maravillosa.

Másjazz Magazine: Muchas gracias por tu tiempo, Mario.

Mario Benso: Gracias a vosotros. Un abrazo muy fuerte y nos vemos pronto.

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