Querían presentar su disco oficialmente en un teatro en Madrid. Buscaban las características de un teatro como el Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes. Gracias al XVIII aniversario de Jazz Círculo, Astrid Jones y The Blue Flaps, pueden completar sus expectativas de concierto.
Entrevistamos a Astrid Jones previamente a su concierto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el viernes 28 de noviembre de 2025. Su segundo disco en conjunto, Shine, salió el 7 de febrero de 2025. Astrid Jones y The Blue Flaps han dedicado todo el año a hacer girar el disco que llevaban sembrando desde hacía bastante tiempo.
Más Jazz : Gracias, Astrid por concedernos esta entrevista. Lo primero que te querría preguntar es cómo surge Shine. ¿Por qué brillar?
Astrid Jones: Shine es nuestro segundo disco y es un disco en el que llevo pensando muchos años. Algunas de las canciones que se pueden escuchar pueden llegar a ser de 2016 o 2015. La elaboración de este disco ha sido un proceso muy lento porque al ser un proyecto autoproducido, como es mi caso, y al compaginarlo con otras cosas, es muy difícil poner fechas para sacarlo adelante. Si lo pienso, tengo grabaciones como de 2016. En todo ese tiempo uno de nuestros músicos se ha ido fuera de España, ha sido sustituido por otro, he ido escribiendo más canciones, he repensado otras letras y al final, Shine ha salido este año y tengo la suerte de poder presentarlo en este sitio maravilloso, en el Círculo de Bellas Artes. Me hace mucha ilusión.
“Shine” es el single de todo el disco y todo él, de alguna manera, gira en torno a brillar. Tiene que ver con abrazar lo que una es, todas las partes que me hacen ser, reconciliarlas y hacer algo bello con ello. Hacer algo que sea importante, reconocer la historia personal y, sobre todo, es un ejercicio de merecimiento. Tener en cuenta la trayectoria de la vida, lo que nos ha hecho ser las personas que somos hoy y darle un espacio que se sitúe en el centro y que sea importante, para poder valorar todas las experiencias y todas esas cosas que nos han hecho ser. Tanto lo bonito como lo que no es tan bonito. Al final todo esto es lo que nos hace aprender, de donde sacamos una sabiduría que nos permite caminar en la vida y también compartirnos y que de alguna manera nos ayude a hacer que otras personas puedan realizar su recorrido. A mí me gusta decir que es una declaración de intenciones porque es una forma de recordar y de recordarme que mi historia merece la pena, mi historia puede ayudar a otras personas. También me ayuda a seguir avanzando y a valorar todo lo que me ha traído hasta aquí.
Más Jazz: De verdad que es una idea muy emocionante. ¿Cómo te sientes exponiéndolo y haciendo que el público escuche lo que está dentro de ti?
Astrid Jones: Es una puesta importante para mí. Al final en esta etapa de mi vida, estoy dando gran importancia a mi proyecto, cuando siempre había sido algo que hacía en los espacios en los que trabajaba para otras personas, para las ideas de otros. Y justo en esta parte de mi vida, he decidido ponerlo en el centro y darle una prioridad. Darle ese empujón que creo que necesita para poder madurar, para poder expresarme yo también desde un sitio más auténtico y más verdadero, que me apetece mucho. Expresarme más artísticamente de lo que yo soy. Como es un disco que ha tenido tanto tiempo para ir haciéndose y madurando, en todo este tiempo he tenido la oportunidad de pensar en esta idea y de qué es lo que quiero contar como cantante, como intérprete y qué es aquello que en este momento me representa.
Más Jazz: Qué gratificante debe ser priorizar tu proyecto personal en este momento. Por otro lado, creo que este proyecto también ha sido posible gracias a tus compañeros, he leído que junto a The Blue Flaps comenzasteis alrededor de 2012. ¿Cómo nace vuestra unión?
Astrid Jones: Nosotros nos conocemos desde hace mucho tiempo. Antes de formar The Blue Flaps yo cantaba junto a los músicos que son ahora mi banda, hacía coros en varios proyectos como con Mad Sensi Band o con Okoumé Lions. Antes de que se formara esta banda yo ya formaba parte de un colectivo, de una crew de reggae aquí en Madrid donde yo participaba como vocalista. Entonces como yo ya tenía esta confianza con los compañeros, un día fui a hablar con Brad (que es el guitarrista, productor y director musical del proyecto) y le dije que quería formar un proyecto con estas características: una banda de soul, donde pudiese fusionar jazz y ritmos africanos, pero con el reggae presente. Le propuse hacer una conjunción de todas estas cosas a partir de las canciones que yo ya tenía escritas.
Además, este proyecto es autogestionado. Los arreglos, la composición… los hacemos entre todos nosotros. Yo escribo las canciones, pienso en una idea, escribo la canción, hablo con los músicos y les digo por ejemplo, aquí me imagino un una línea de bajo así, una secuencia rítmica de esta manera y luego entre todos le damos forma. Puede que la idea principal, la “semillita”, parte de mí y luego todo lo que compone el tema armónicamente hablando, lo hacen los músicos y de esta forma, nos complementamos. Yo realmente no tengo esa formación tan reglada del lenguaje musical. Lo que es verdad es que llevo muchos años cantando y he entrenado el oído, la intuición. Por eso hay partes donde llego y donde no llego. Yo escribo las letras y las melodías, pero todo lo que es armar la canción en sí armónicamente y los arreglos, se lo dejo a los músicos de la banda que son los que al final a partir de una idea que yo tengo, construimos todo el esqueleto del tema y luego ya se muestra lo que se puede escuchar en el disco. 
Más Jazz: Y en cuanto a las influencias musicales, ¿quién crees que son tus referencias musicales vocalmente hablando?
Astrid Jones: Pues cada época de mi vida está marcada por un cantante, por una cantante, por un grupo o por un sonido. Pero bueno, a mí me gusta mucho Erykah Badu, eso creo que lo sabe ya todo el mundo. También Ann Bisson o Aretha Franklin. Por ejemplo, cuando era más pequeña escuchaba a Whitney Houston y Maria Carey. Todos son cantantes que han influido o que me han ayudado a entender por dónde llevar mi voz. Sobre todo a mí me encanta el soul, el neo soul, el R&B. He escuchado también a Sarah Vaughan, a Ella Fitzgerald y muchas solistas sobre todo de soul y jazz. Muchas mujeres, pero también hay hombres maravillosos que me inspiran. Me gusta muchísimo D’Angelo, quien desgraciadamente ya no está con nosotros desde hace poquito. También músicos como Prince o Gregory Porter . Realmente con esta pregunta nunca sé por dónde empezar y luego siento que se me ha olvidado hablar de alguien en concreto.
Más Jazz: Al escuchar tus referencias, me hace reflexionar sobre la repercusión de estos géneros en un país como España. Puede que aquí no se escuchen tanto y esto produce que no haya tanto público. ¿Cómo percibes la recepción en España de la música soul, el jazz, el funk o este tipo de géneros? ¿Consideras que hay suficientes oyentes?
Astrid Jones: A ver, son músicas que no tienen mucho público, pero el que tienen es muy fiel. Es una pena porque creo que es una cuestión cultural, el acercamiento al ser, la música que se canta en inglés normalmente. Aunque ahora aquí en España hay proyectos que incluyen soul o jazz en español y que son súper interesantes y de una calidad maravillosa. No sé decir por qué son estilos de público minoritario, pero lo que sí puedo decir es que la gente que escucha estos estilos son personas que aprecian mucho la música y que buscan la vida para encontrar propuestas que estén enmarcadas dentro de estos estilos. Lo que yo recibo es siempre mucho gusto, cariño e inquietud por descubrir artistas nuevos y además, agradecimiento también porque haya artistas en España que estén desarrollando estos estilos. También pienso que a lo largo de la historia hay una evolución marcada por las grandes tendencias. Y a pesar de ello, ese público siempre está allí, siempre tiene ganas de que haya propuestas nuevas y está agradecido de que haya un festival de jazz donde puedan contemplar a los referentes de estos estilos.
Más Jazz: Y sobre esto, ¿cómo crees que se podría mejorar la industria musical en España para dar espacio a este tipo de géneros?
Astrid Jones: Creo que haría falta crear una estructura pública que favorezca la cultura de la música en vivo, además, es necesaria la ayuda institucional para poder sostener todo esto. Al final estamos expuestos a circuitos precarios, a salas que hacen lo imposible por sobrevivir en circunstancias muy complicadas, bandas con mucho talento. Hay grandes artistas con mucho talento que tienen propuestas muy interesantes pero no tienen donde mostrarlas ya que no hay un circuito estable ni sostenible que pueda generar un poco esa raíz. Creo que para mí, lo más importante es que haya una inyección de recursos que apoyen toda esta cultura de música en vivo, que es de la que bebe toda la parte mainstream y música comercial, porque es desde ahí, de donde salen muchos artistas y donde se recogen propuestas y tendencias que luego van a ser lo que reflejan toda esta parte mucho más comercial donde ahí sí que hay más movimientos de recursos y de dinero.
Como por ejemplo hacer más cosas como el proyecto de Jazz Círculo, porque es un festival y una propuesta muy interesante, que además se mantiene durante varios meses. Justo en noviembre se compagina con el festival de jazz de Madrid, está muy bien enmarcado en eso y es de agradecer que haya una plataforma de artistas dentro de estos géneros. También creo que en el soul es muy complicado que exista un circuito que sostenga estas propuestas, además es un reclamo cultural artístico que nutre y que hace que la ciudad sea interesante en cuanto a la propuesta musical de los artistas que hay aquí y los artistas como nosotros sí que necesitamos ayuda para que funcionen nuestros proyectos y sí que puede que haya algún tipo de ayudas, estructuras, algo que sostenga, que nos permita sostener todo este circuito tanto a los espacios que nos pueden dar esta visibilidad (salas, auditorios , festivales, circuitos…) a los propios artistas que somos los que desarrollamos nuestras propuestas.
Más Jazz: Totalmente de acuerdo. ¿Qué significa para ti poder formar parte de un proyecto así como Jazz Círculo? ¿Qué pretendes aportar como artista dentro de los otros nombres que conforman el proyecto y sus propuestas?
Astrid Jones: Lo primero es que para mí es una maravilla estar en este espacio. El Círculo de Bellas Artes es un punto de referencia cultural, ya no solo en Madrid, sino a nivel nacional, porque es un espacio donde se muestran las tendencias artísticas que hay actualmente. Además, tengo el privilegio de estar en el Teatro Fernando de Rojas que es un espacio maravilloso y precioso para presentar cualquier cosa. Me hace muchísima ilusión ya que yo quería presentar el proyecto en un teatro. Entonces cuando me hicieron la propuesta me hizo mucha ilusión.
Lo que yo aporto es lo que soy. Es una propuesta muy personal la que vamos a presentar aquí, no sé si voy a poder reproducir esto en otro lugar. Aprovechando que el espacio tiene las características que tiene y que me da pie a imaginar y a contextualizar la presentación del disco de la forma que yo siempre he soñado. La verdad es que buscaba un espacio con estas características y de repente me abrieron las puertas de este espacio. Es algo que solo se va a vivir este día porque va a ser algo muy especial. Una vez más, para mí shine es ese mensaje íntimo personal y al mismo tiempo colectivo, donde quiero invitar a que cada uno abrace lo que verdaderamente es. Compartirlo desde donde yo soy, de mi experiencia personal, mi trayectoria, mis vivencias, un ejercicio bastante personal de decir “aquí estoy yo” y os invito a que nos conozcamos y nos reconozcamos.
Más Jazz: ¿Y cuáles crees que son tus expectativas profesionales a partir del concierto del día 28?
Astrid Jones: La verdad es que esta profesión es una carrera de fondo, siempre que me preguntan sobre qué tal mi carrera, digo que estoy sembrando. Es una siembra a la que hay que dedicar tiempo, dar cariño y atención a lo que pasa a mi alrededor, para poder tomar las decisiones adecuadas que permitan que lo que estoy sembrando pueda tener recorrido y recoger la cosecha. Sobre mis expectativas es poder compartir este espectáculo en todos los lugares que sea posible, poder tener recorrido y seguir creando. Porque hoy es Shine pero mañana será otra cosa. Estoy dedicando esta energía a Shine, entendiendo que el proceso tiene su propio ritmo y entendiendo el ritmo del proyecto: dejándole vivir pero también poniéndole mucha atención y energía para poder tener el mayor desarrollo posible.
Más Jazz: Te deseo todo lo mejor el día del concierto, el 28 de noviembre de 2025. Espero que lo que está por llegar te satisfaga emocional y profesionalmente. Muchas gracias por dejarnos entrevistarte y mucha suerte en todo.