‘Inmersión’: cuando el jazz une fronteras emocionales y geográficas

Texto: José Bolívar / Fotografías: Carlos Pericás

Hace unas horas conocí a un hombre llamado Epitié. Tendrá unos setenta y es un trabajador incansable, un viejo viajero, un apasionado de su propia cultura y raíces, pero también un respetuoso amante de la cultura catalana. Mientras comíamos un poco de fuet, Epitié, al saber que yo era colombiano, me dijo: “hay dos tipos de migrantes; los que respetan y defienden su propia identidad y, por lo tanto, valoran la de los otros, y los que se olvidan de sus raíces, y bueno, por esa razón no valoran ni entienden la cultura del pueblo a donde llegan”. Y complementa Epitié: “a los primeros la migración les facilita la vida; a los segundos, les asfixia”.

Nada pudo darme un mejor punto de partida para escribir sobre el último álbum del saxofonista David Jácome, ‘Inmersión’. Y es que la historia de Jácome nos sirve a todos… un músico que conoció el saxofón en su infancia, gracias a su padre; un estudiante que se inició en música clásica (con el mismo instrumento) a falta de escuelas de jazz en aquella época; un viajero que en su niñez escuchó la música de Paquito D’Rivera y desde allí decidió que el jazz sería su ruta; un músico que hoy, gracias a su talento, perseverancia y disciplina, se ha convertido en uno de los músicos más importantes de la escena del jazz latino en Barcelona y Europa.

Nacido en tierras santandereanas de Colombia, saxofonista profesional clásico de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y músico jazzista del Liceo de Barcelona, ha realizado conciertos en España, Colombia, Argentina, Ecuador, Portugal, Andorra, Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, Suiza, Zimbabwe, India, Polónia, Letónia, Dinamarca, Bélgica, Lituania y Hungria. Después de múltiples recorridos y colaboraciones saca su primer álbum, ‘Más Lejos’, y hoy nos presenta ‘Inmersión’: un disco de ocho temas escritos por el mismo, y en el que él mismo realizó todos los arreglos. ‘Inmersión’ es un disco que propone desde el jazz un diálogo (emocional y geográfico) entre corrientes afrocubanas, el funk, y musicalidades colombianas, brasileñas y dominicanas.

Y hablo de diálogos emocionales porque cada uno de los temas se conecta con aspectos que tienen que ver con la familia, la pareja, los sentimientos… el sentir. Y hablo de diálogos geográficos porque el disco transita por cartografías de (Santander) Colombia y de Cataluña (España). De región a región, porque lo regional nos da esa posibilidad: la de conocer otros pueblos de manera más cercana. Hablar de países tan diversos sería una categoría muy amplia, porque justamente ‘Inmersión’ propone diálogos más cercanos y locales, experiencias cotidianas definidas por alguien que valora y difunde su identidad. Y, como diría Epitié, “sólo así se valora la cultura del otro”.

El disco empieza con un tema que da cuenta del proceso migratorio de Jácome: “a 1200 € de casa”; la composición nació como un blues inspirado en John Coltrane en las épocas en las que David pasó por el Liceo de Barcelona, pero en palabras de él mismo, “me vino la melodía con clave, alatinada”… y así, junto al sonero Ray Cuza, las congas de Cristian Cosanatan y el piano de Rafael Madagascar se abre con esa energía de los primeros pasos. Luego viene “Fabie”, composición realizada en honor a uno de sus tíos más cercanos, quien amaba la cumbia y los ritmos caribeños… de allí que la canción use (desde el jazz) referencias de San Fernando, canción del gran Lucho Bermúdez.

Después tenemos el tema “Tres pasos”, en el que de forma ingeniosa se parte del jazz tradicional para dar paso a tres formas diferentes: se empieza con Vals, se continúa con lo africano y se culmina con Samba; sin duda, uno de los mejores arreglos del disco por su complejidad y armonía. Luego, en honor a su suegro quien después de un viaje a Colombia volvió escuchando música latina de forma más intensa y, quien también es amante de la coctelería italiana, el tema “Negroni”… inspiración que, con influencias del songo cubano, se convierte en una melodía que dialoga entre culturas, los ingredientes de la coctelería, los sentimientos. “Second Dream”, por su parte, transita por el Funk y el Afrobeat y desemboca en una letra dedicada a su pareja sentimental.

Y llega “Raspa de un inmigrante”, en el que se parte de una base de cumbia para continuar con improvisaciones y estéticas propias del jazz, articuladas con los pregones del gran músico Papa Orbe; aquí el ingrediente clave es la cercanía con lo propio, con el pueblo que todos llevamos dentro. En el penúltimo tema, “No lo sé”, se inicia con compases de cuatro y se cambia a compases de siete, y la letra juega con las relaciones que existen entre el castellano y el catalán a ritmo de Cha Cha Cha. Y el disco se cierra con “Pa`mi hermano”, tema dedicado a la fuerza de lo fraterno, a la importancia de darle voz y lugar a este afecto: de allí la incursión al merengue, género con el que Jácome conectaba musicalmente con su hermano.

En palabras de David Jácome, “el disco es un homenaje a la gente que me rodea”. Y esa gente habita en Santander y en Cataluña. Y esa gente, y la inmersión del artista en esos afectos, está configurada por musicalidades de allá y de acá, y de otras latitudes en las que el jazz ha podido unir puentes emocionales y geográficos de los que ya hemos hablado. La lista de colaboradoras y colaboradores del disco es amplia y se encuentra en todas las plataformas, sería extenso hablar de la misma en este espacio, pero es una plantilla de músicos con notable experiencia y trayectoria. ‘Inmersión’, tal como la visión de Epitié, refuerza la búsqueda de todos los que no estamos en nuestra tierra, pero que ya sentimos que esa tierra ha venido con nosotros.

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3 comentarios en «‘Inmersión’: cuando el jazz une fronteras emocionales y geográficas»

  1. Bién por la Música y los músicos colombianos en el exterior. Bién por Jácome!… Por la música Tradicional, la Clásica y por supuesto el Jazz. R.Gz. GrupoLatinoSon.

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  2. Jacome y su band multicultural, son el multiverso de lo inmigrante…ese vasto significado dónde confluyen sonidos entretejidos desde lo afrolatineurojazzistico desde donde el cóctel de razas se entremezcla en un raro sonido que emerge del más claro sonido de lo sencillamente humano….

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