Del 9 al 11 de octubre en el Palacio Ducal de Medinaceli. Tres días de jazz en una de las villas históricas más singulares de Castilla y León.
Medinaceli vuelve a recibir al jazz durante el puente de octubre. Del 9 al 11 de octubre, el Palacio Ducal acogerá una nueva edición de Malvasía Medinaceli Jazz, una cita que alcanza ya su séptima edición y que ha ido consolidando una personalidad propia dentro del calendario jazzístico español.
Será nuestro segundo año consecutivo en Medinaceli, una vuelta que esperábamos con ganas después de la experiencia de la pasada edición. Hay algo en este festival que invita a quedarse. La música, la arquitectura, las calles de la villa, el paisaje del Alto Jalón y ese ritmo más pausado que inevitablemente acompaña una visita a Medinaceli terminan formando parte de la experiencia.
Este año, además, el cartel merece especialmente la atención. Trinidad Jiménez, directora artística del festival, ha reunido durante tres jornadas una programación amplia y diversa, con artistas de distintas generaciones y propuestas que recorren algunos de los caminos más interesantes del jazz actual. Chano Domínguez, Borja Barrueta, Shai Maestro, Gal Maestro, Diego Cañada y Lucía Rey forman parte de un programa que también presta especial atención a los nuevos músicos y a la creación emergente.
La apertura, el viernes 9, tendrá como protagonistas a Chano Domínguez y Trinidad Jiménez con Paisajes del agua. El encuentro reúne la experiencia de una figura fundamental del jazz flamenco con la personalidad de una flautista y compositora que viene desarrollando una trayectoria propia alrededor de la creación contemporánea. El proyecto nace precisamente del diálogo, de la escucha y de la posibilidad de que dos generaciones se encuentren musicalmente en un espacio abierto.

El domingo estará dedicado en buena medida a las nuevas generaciones. El ganador del II Concurso Junior Medinaceli Jazz, los Combos del Taller de Jazz del Ayuntamiento de Soria y el proyecto Gestos, del saxofonista Diego Cañada, abrirán una jornada que terminará con Lucía Rey Quartet y Nómadas, una propuesta que conecta jazz, flamenco, tradición mediterránea y músicas del mundo.
Una parte esencial de la identidad de Medinaceli Jazz está en su escenario. El Palacio Ducal aporta una dimensión especial a los conciertos y permite que la música dialogue con un espacio cargado de historia. Durante estos tres días, el edificio se convierte en punto de encuentro para músicos, público y visitantes.
Detrás de esta programación está el trabajo de la Fundación DEARTE, presidida por Miguel Tugores Rull, que lleva años desarrollando una actividad cultural vinculada al patrimonio y a la creación artística en Medinaceli. El festival forma parte de ese proyecto y contribuye a situar la localidad dentro del circuito de propuestas culturales que buscan llevar la creación contemporánea fuera de los grandes centros urbanos.
La dirección artística de Trinidad Jiménez ha sido también determinante en la evolución de la cita. Su programación para 2026 combina nombres de trayectoria consolidada una apuesta explícita por los músicos jóvenes a través de su concurso abierto para formaciones menores de 26 años. Esa convivencia se podrá comprobar durante un fin de semana en el que el festival ofrecerá diferentes formas de acercarse al jazz y a la improvisación.
El calendario invita además a plantearse Medinaceli como una pequeña escapada. Los conciertos comienzan el viernes 9 y se prolongan hasta el domingo 11, justo antes del festivo del 12 de octubre. Es una buena oportunidad para quedarse algún día más, recorrer la villa, acercarse a su patrimonio y disfrutar de la gastronomía de la zona antes o después de los conciertos. La propia organización plantea el festival como una experiencia en la que música, territorio, gastronomía y conversación tienen su espacio.
Y quizá ahí esté una de las razones para volver. Medinaceli invita a bajar el ritmo, caminar y escuchar. El jazz ocupa durante unos días el Palacio Ducal y encuentra en sus espacios un marco extraordinario para una programación que mira hacia el presente y hacia el futuro.