Mucho jazz y menos hip hop: Alfa Mist seduce al Apolo en una noche mística

¿Quién dijo que no hay público para el jazz? El multinstrumentista Alfa Mist llenó la semana pasada la sala Apolo de Barcelona con una audiencia joven, entusiasta y  —last but not least— respetuosa, que apenas sacó el teléfono móvil para grabar y se limitó a disfrutar de los temas de Roulette, su último álbum con el que está de gira mundial.

Texto: Teresa Bau

@terebau

Fotos: Dani Vilaró

@danivilaro

Con cinco trabajos a sus espaldas, el pianista y productor de Londres se ha consolidado como uno de los nombres más sólidos y creativos del jazz con influencias de hip hop del panorama actual.

A Alfa Mist lo habíamos visto en Barcelona en noviembre de 2023 en Paral.lel 62, con un conjunto instrumentista más reducido, y tres años después ha vuelto por la puerta grande de la mano de la productora Piñata, cuya selecta programación, lo podemos constatar, está subiendo el nivel musical de la ciudad. La sala 1 del Apolo se llenó hasta la bandera —lo que tiene mérito si consideramos que el precio de las entradas se acercaba a los 40€— y el público conectó con la música y el carisma del artista desde el minuto uno.

Fue un concierto emocionante en el que Alfa Mist —nacido Alfa Sekitoleko— dio todo el protagonismo a su banda, en especial al trompetista Johny Woodham, que saltó al escenario con shorts y camisa playera, demostrando una vez más que el atuendo no tiene ninguna relación con el talento musical. Alfa Mist, en la parte central del escenario y muy cerca del público, se mostró extremadamente concentrado y silencioso detrás de su Rhodes. Apenas oímos hablarle durante el show, excepto cuando preguntó a la audiencia cómo iba el partido del Barça y el Newcastle, y en los momentos, a lo largo de la noche, en los que presentó a sus músicos: la bajista Kaya Homas-Dyke, el guitarrista Jamie Leeming y el baterista Nathan Shingler. Quizás nos podríamos haber ahorrado estas presentaciones con solos de cada instrumentista, que se alargaron innecesariamente. Dicho esto, la comunión entre los músicos, Alfa Mist y la audiencia fue total.

En esta ocasión el concierto fue exclusivamente instrumental, y aunque sonó increíblemente bien, echamos de menos la cálida voz del músico, que tiene la habilidad de convertir temas de jazz en piezas de un hip hop místico que llega mucho más adentro que los temas únicamente instrumentales. Desde que lanzó su primer álbum, Antiphon, en 2017, hasta ahora, el músico londinense ha crecido musicalmente y ha conseguido un sonido propio y muy personal. Entre sus colaboraciones destacan nombres como Jordan Rakei, Yussef Dayes y Tom Misch, y su gira de presentación de Roulette le llevará a rincones del planeta como Sídney, Seúl y Osaka. Larga vida al nuevo jazz, larga vida a Alfa Mist.

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