En enero, la artista portuguesa MARO sacó a la luz su álbum SO MUCH HAS CHANGED. El pasado 24 de marzo , la mayor parte del público cantaba su repertorio en La Riviera. Al comenzar su concierto, la cantante recuerda que ya estuvo en la sala madrileña interpretando junto a Jacob Collins en 2019. Esta vez el concierto es suyo y ella lo comparte con todos los espectadores.
En el momento en el que la artista empieza a cantar a través de su voz abraza al público. Tiene una magnífica calidad y técnica vocal que nos demuestra todos sus conocimientos musicales aprendidos. Los músicos se introducen en el escenario y sostienen el swing del concierto. Se trata de una experiencia estética compartida.
El excelente trabajo de la iluminación fortalece la inmersión moviéndose a la vez que la música. La luz acompaña de forma milimétrica a la voz y a los instrumentos. Es el elemento que culmina la atmósfera de la Riviera, contribuyendo así a crear una vivencia sonora intensa.
A lo largo de toda la propuesta sonora, MARO nos enseña sus influencias musicales aprendidas durante su carrera. Desde sonidos indie pop, rasgos propios del jazz y soul, trazos de R & B y sobre todo mantiene una presencia distinguida de su país natal, Portugal. Su música adquiere pinceladas íntimas que nos revelan sus sensaciones más personales.
Los músicos se acercan a Maro, a tres guitarras interpretan “LOVE ‘S NOT TO BEG” de manera orgánica y recogida. Todos cantan a cuatro voces, el público también canta. Los artistas que acompañan a la portuguesa ya nos habían mostrado su talento previo al concierto de MARO siendo así, los teloneros de ella. Los músicos son Pedro Altério, Carbeau y Manuel Rocha; además en el resto del concierto, el batería que sostiene el ritmo es Gabriel Altério. Además de la variedad de instrumentos que plantea MARO en su gira, también utiliza sintetizadores y recursos vocales como efectos para realizar armonías con su propia voz.
Por si esperaban un artista invitado, hacia el final del concierto aparece su “hermana de otra mamá”, Judith Neddermann, quien tiene otra voz muy inspiradora. Sus distintas voces y sus guitarras se entrelazan entre sí a través de estilos diferentes satisfactoriamente empastados. Cantan “No me quiero enamorar” de Judith Neddermann y “Saudade saudade” de Maro.
Los aplausos durante minutos se repitieron en varias ocasiones. El concierto de la gira “SO MUCH HAS CHANGED” resultó un cóctel de emociones tanto para los artistas como para el público. Nadie se quería ir.
