Entrevista con Raúl Miguel Rodríguez, director artístico de Mitjazz: “Música, gestión cultural y visión de futuro desde Mérida”

En apenas tres ediciones, el Mérida International Jazz Festival (Mitjazz)se ha consolidado como uno de los proyectos culturales más ambiciosos y singulares del panorama jazzístico español. Al frente se encuentra Raúl Miguel Rodríguez, músico, director de orquesta y gestor cultural, acompañado por un equipo multidisciplinar que ha sabido convertir una idea nacida casi por casualidad en un festival con proyección internacional, fuerte arraigo social y una clara vocación pedagógica.

Texto: Pedro Andrade

@pedroandradecifu

El trabajo desarrollado por Raúl Miguel Rodríguez y su equipo está siendo clave en la difusión musical en Mérida y en toda Extremadura, articulando un modelo de festival que combina grandes figuras del jazz internacional, apoyo decidido al talento local, conciertos gratuitos en espacios patrimoniales únicos y una intensa labor educativa orientada a la creación de nuevos públicos. En solo tres años, el festival ha establecido convenios con instituciones como el Carnegie Hall, ha sido presentado en foros internacionales como la Jazz Education Network en Estados Unidos, y ha logrado el respaldo de administraciones públicas, patrocinadores privados y agentes culturales de primer nivel.

Más allá de la programación artística, el Mérida International Jazz Festival se ha convertido en un proyecto de ciudad, integrando educación, patrimonio, turismo y cultura contemporánea, con una visión a largo plazo que, apuesta por la sostenibilidad, la colaboración y el crecimiento orgánico. En esta entrevista, Raúl Miguel Rodríguez desgrana el origen del festival, su filosofía de programación, los retos de la gestión cultural y los principales hitos de una edición 2026 que confirma a Mérida como un nuevo punto de referencia en el mapa del jazz europeo.

Másjazz Magazine: Además de tu carrera como músico y director, llevas ya un tiempo muy implicado en la programación y la gestión cultural. ¿Cuándo empieza ese camino y cómo llegas hasta aquí?

Raúl Miguel Rodríguez: En realidad, empieza hace mucho tiempo, porque siempre me ha gustado crear cosas. He montado orquestas para giras, he tenido mis propios proyectos y siempre he sentido la necesidad de generar trabajo para otros músicos, sobre todo amigos. Vengo de muchos mundos distintos y nunca he sabido estar quieto. Eso me ha llevado, casi sin darme cuenta, a estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y a conocer a las personas que te dan oportunidades.

Antes de la pandemia estaba muy centrado en la dirección de orquesta, con una carrera bastante activa a nivel internacional. La pandemia lo cortó todo y, además, tuve problemas de salud que me obligaron a parar durante un tiempo. Ese parón me hizo replantearme muchas cosas y consolidar mi plaza en el conservatorio de Mérida. A partir de ahí, empezó todo lo demás.

Másjazz Magazine: ¿Cómo nace exactamente el festival de jazz de Mérida?

Raúl Miguel Rodríguez: De una manera muy natural. Conocí a Carlos, que ahora es mi socio, a raíz de unas catas de vino en su restaurante, situado junto al Arco de Trajano. Un día, mirando la plaza desde la terraza, se me ocurrió decir: “¿Y si hacemos aquí un festival de jazz?”. A los pocos días ya estaba todo en marcha.

La primera edición fue muy sencilla, casi improvisada, con músicos de la zona, profesores del conservatorio y antiguos alumnos. No lo llamamos ni siquiera Festival de Jazz de Mérida, sino Festival Trajano. Pero funcionó. El segundo año crecimos hasta nueve conciertos y ahora estamos preparando la tercera edición con una estructura mucho más sólida.

Másjazz Magazine: El crecimiento ha sido muy rápido. ¿Cuál dirías que es la clave del proyecto?

Raúl Miguel Rodríguez: El equipo. Somos cinco personas trabajando muy coordinadas y con una idea clara: esto no puede depender de una sola persona. Y, sobre todo, la convicción de que un festival no puede ser solo una sucesión de conciertos. Tiene que tener un sentido social, pedagógico y cultural para la ciudad.

Desde el principio tuvimos claro que había que trabajar la base: los jóvenes, los niños, el público del futuro. Por eso el festival tiene varias líneas abiertas: el Festival Joven, el proyecto Link Up en colaboración con el Carnegie Hall, conciertos pedagógicos, masterclasses y actividades en conservatorios y colegios.

Másjazz Magazine: La programación del Mérida International Jazz Festival 2026 vuelve a desplegarse a lo largo de varios meses y en distintos espacios emblemáticos de la ciudad. ¿Cómo se ha articulado esta nueva edición y cuáles consideras que son los hitos más importantes del festival este año?

Raúl Miguel Rodríguez: La edición 2026 consolida una idea que para nosotros es esencial: que el festival sea un proyecto cultural vivo, con identidad propia y profundamente conectado con la ciudad de Mérida. Por eso la programación se extiende de marzo a junio y se articula en distintos ciclos y espacios muy significativos, como el Palacio de Congresos, el Templo de Diana o la Plaza del Arco Trajano.

Uno de los grandes hitos de esta edición son los conciertos de presentación en el Palacio de Congresos, con artistas de referencia internacional como Chano Domínguez Trío y Paquito D’Rivera Trío, que sitúan al festival en un contexto artístico de primer nivel. A partir de ahí, el festival se abre a la ciudad con propuestas gratuitas al aire libre, como las Noches en el Templo de Diana o las Noches del Trajano, donde conviven proyectos muy diversos que van desde el jazz contemporáneo hasta propuestas que dialogan con el flamenco y otras músicas.

Otro eje fundamental es el Festival Joven, que apuesta claramente por la formación, la pedagogía y el relevo generacional, reuniendo big bands y jóvenes músicos tanto nacionales como internacionales. En conjunto, la programación de 2026 refleja un equilibrio muy cuidado entre grandes nombres, apoyo al talento emergente y una fuerte relación con el patrimonio histórico de Mérida, que sigue siendo una de las señas de identidad del festival.

Másjazz Magazine: Has insistido mucho en la creación de público. ¿Cómo se trabaja este proyecto?

Raúl Miguel Rodríguez: Desde mi punto de vista, la creación de público es el gran reto que tienen muchos festivales y muchas instituciones. Yo voy a festivales internacionales donde la media de edad del público supera los 55 años. Eso no es sostenible a largo plazo.

Si no educamos desde pequeños en lo que significa ir a un concierto, escuchar música en directo y entender el valor de lo que ocurre en un escenario, no habrá público en el futuro. El jazz no puede ser algo exclusivo para unos pocos. Tiene que generar la necesidad de salir de casa, comprar una entrada y vivir la experiencia.

Másjazz Magazine: La programación combina grandes nombres con talento local. ¿Cómo se gestiona ese equilibrio?

Raúl Miguel Rodríguez: Es fundamental. Siempre va a haber artistas españoles de primer nivel en el festival: el año pasado tuvimos a Jorge Pardo, este año a Chano Domínguez, Paquito D’Rivera… Son nombres que llenan espacios y dan proyección internacional. Pero al mismo tiempo es imprescindible dar espacio a músicos de Extremadura, de Mérida y a jóvenes que están formándose.

También fomentamos mucho los encuentros: artistas internacionales que vienen y tocan con músicos locales, creando vínculos que luego continúan en otros festivales o proyectos. No queremos que un artista venga, toque y se vaya sin dejar huella.

Másjazz Magazine: Habéis llevado el festival incluso a Estados Unidos. ¿Qué ha supuesto esa experiencia?

Raúl Miguel Rodríguez: Este año hemos presentado el festival en la conferencia de la Jazz Education Network, en Nueva Orleans. Fuimos el primer festival europeo presente allí, acompañados por el alcalde y el concejal de cultura de Mérida. Ha sido un punto de inflexión.

A partir de ahora, muchas universidades y grupos estadounidenses que giran por Europa quieren pasar por Mérida. Cuando ven imágenes del Teatro Romano o del Templo de Diana, se quedan impresionados. No es lo mismo tocar en un auditorio más que en un espacio con dos mil años de historia. Eso es atractivo y está generando mucho interés desde fuera.

Másjazz Magazine: Mirando al futuro, ¿cómo imaginas el festival dentro de veinte o treinta años?

Raúl Miguel Rodríguez: Como algo que pertenezca a la ciudad. El festival no es mío, es de Mérida. Las personas pasamos, las instituciones quedan. Si conseguimos que los niños que hoy vienen a los conciertos crezcan con el festival y vuelvan mañana con sus hijos, habremos hecho bien nuestro trabajo.

Nuestro objetivo es crear una estructura cultural sólida, que genere público, músicos, educación y orgullo por la música. Si eso ocurre, el festival tendrá sentido y perdurará en el tiempo.

Másjazz Magazine: Muchas gracias Raúl. Me da mucha alegría que un nuevo festival como Mitjazz vaya creciendo con fuerza y con tantos buenos propósitos.

Raúl Miguel Rodríguez: Gracias a vosotros, estamos muy ilusionados la verdad, os seguiremos contando las novedades que vayan apareciendo. Estáis invitados a venir cuando queráis. Un abrazo.

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