Especial navidad: Villancicos y jazz

Hoy en día es impensable escuchar un villancico y que este no funcione automáticamente como un sinónimo de la navidad, sin embargo, el origen de estas pegadizas canciones no se encuentra vinculado directamente con las festividades navideñas.

Texto: Alejandro Silvela

@alejandro_silvela

El mismo nombre de “villancicos” hace referencia a los villanos, término que designaba a los habitantes de las villas del medievo que pertenecían a las clases sociales de corte más bajo y humilde. Debido a la gran popularidad que adquirió el género y a que sus estribillos gozaban de un carácter muy cantable y fácil de recordar, la iglesia no tardó en utilizar dichas melodías para difundir su mensaje. De esta forma, los villancicos comenzaron a adoptar temáticas religiosas y litúrgicas ya en el siglo XVII. Con el tiempo, estos villancicos se ligaron directamente a las festividades religiosas, adquiriendo un protagonismo especial en las celebraciones relativas a la época navideña entre los siglos XVII y XVIII. Pese a que a finales del siglo XVIII estos villancicos comenzaron ya a mezclarse con otros géneros ajenos a la liturgia, es común que aquellos villancicos cuyo origen tiene lugar antes del siglo XX tengan una fuerte temática religiosa. Sin embargo, esto no ha impedido que nos encontremos con numerosos ejemplos de villancicos anteriores al siglo XX que sido versionados por artistas del mundo del jazz.

Uno de los villancicos más antiguos versionados es O Come, All ye Faithful, más conocido como Adeste Fideles, del cual no se conoce su origen exacto, pese a que si se tiene consciencia de que su primera versión impresa data de 1751 y se le atribuye al compositor inglés John Francis Wade. Este villancico que narra la guía del pueblo cristiano hacia Belén cuenta con versiones de personalidades como Bing Crosby en un sencillo para Decca Records en 1942 o más recientemente en el álbum de 2022 del grupo español Swing Engine llamado “When the Elves go Marchin ́in”. Otra de las versiones más destacables es la de Nat King Cole en su disco “The Magic of Christmas”, el cuál consiguió ser el disco navideño más vendido de 1960. Uno de los villancicos más conocidos es Noche de Paz, el cual tiene su origen en Austria y se concibió bajo el nombre de Stille Nacht en Oberndorf en 1816 bajo la autoría del sacerdote Joseph Mohr y el organista Franz Xaver para ser interpretado en la víspera de navidad. La fama de este villancico ha traspasado las fronteras relativas a su origen religioso, pues durante una las conocidas como “treguas de navidad” de la Primera Guerra Mundial en 1914 el villancico fue entonado por soldades franceses y alemanes simultáneamente en ambos idiomas. El éxito de este villancico ha hecho que forme parte del repertorio jazzístico en versiones como las de la orquesta de Woody Herman en 1945, Ella Fitzgerald en el disco de 1967 “Ella Fitzgerald ́s Christmas” o en el disco “A Dave Brubeck Christmas” de Dave Brubeck en 1960. Otro de los villancicos anteriores al siglo XX que se ha popularizado mundialmente es O Holy Night, compuesto originalmente en francés por Adolphe Adam en 1847 y con letra del poeta francés Placide Cappeau. Este villancico se integró en el repertorio de cantantes de gospel como Kim Burrell o Mahalia Jackson así como vocalistas de soul y R&B como Patti LaBelle, sin embargo, merece especial mención la versión de Ella Fitzgerald de 1967 con la que alcanzó el puesto 27 en la lista de discos navideños más vendidos de dicho año.

Todos estos ejemplos demuestran el carácter religioso de aquellos villancicos compuestos antes del siglo XX, sin embargo, existe un ejemplo muy curioso que funciona como excepción de esta dinámica. Dicha excepción hace referencia al famoso villancico Jingle Bells, el cual, pese a componerse en 1857, cuenta con una temática de corte popular. La canción fue compuesta por James Pierpont bajo el título original de The One Horse Open Sleigh y habla acerca de las carreras de trineos tirados por caballos sobre la nieve, lo que fue suficiente para que se consagrase como uno de los himnos navideños más reconocidos a nivel mundial. La fama de dicho villancico ha hecho que sus versiones en el mundo del jazz se cuenten en cientos, sin embargo, destacaremos aquí la versión de Wynton Marsalis del album de 2009 “Christmas Jam Jazz” y la versión conocida como Swingin ́Them Jingle Bells del pianista Fats Waller y grabada por Bluebird en 1938.

Al igual que Jingle Bells, existen numerosos villancicos que referencian a la época navideña aludiendo a diferentes características ajenas al origen religioso de la festividad. Estos villancicos acostumbraron a componerse en el siglo XX y se popularizaron especialmente entre la comunidad estadounidense. Tras la gran depresión de 1929 se comenzaron a popularizar no solo los villancicos, sino la recopilación de estos en discos dedicados específicamente a dicho género. El interés y la demanda de los villancicos en Estados Unidos durante la década de los 30 generó la aparición de nuevas canciones navideñas que centran sus temáticas en referencias a las tradiciones populares como la entrega de regalos o las reuniones familiares, la vinculación de la festividad con la nieve y el frío o las alusiones a figuras culturales como la de Santa Claus. Un ejemplo claro de ello es la conocida canción Santa Claus is Coming to Town, compuesta por John Frederick Cotts y Haven Gillespie en 1932. Su éxito se hizo notorio versionándose por artistas de géneros tan dispares como Dolly Parton en 1990 o los Jackson 5 en 1970, encontrando también su lugar dentro del repertorio jazzístico. Entre las versiones más conocidas encontramos a Frank Sinatra en el disco de 1948 “Christmas Songs by Sinatra” o a Bing Crosby en el disco “Merry Christmas” de 1955. Existen también versiones menos conocidas, pero no por ello menos interesantes, entre las que destacamos aquí la inclusión de dicho villancico en el disco de 1964 “Trio 64”, liderado por el pianista Bill Evans. Otro ejemplo que sigue esta dinámica es la conocida canción White Christmas compuesta por Irving Berlín en 1940 y que, en la voz de Bing Crosby, ostenta el título de ser el sencillo más vendido de la historia. Crosby fue la primera persona en interpretar dicho villancico en 1941 en el programa radiofónico Kraft Musica Hall de la NBC. Esta canción navideña ha sido versionada por multitud de cantantes de swing, sin embargo, destacamos una curiosa grabación protagonizada por el saxofonista Charlie Parker junto a Kenny Dorham a la trompeta y Max Roach a la batería en una transmisión en vivo sucedida en 1948 en Nueva York. Teniendo en cuenta sus versiones, cabe destacar también el villancico The Little Drummer Boy compuesto por Katherine Kennicott en 1941 y conocido en España como El Tamborilero. Entre las inclusiones más interesantes de este villancico dentro del mundo del jazz encontramos las versiones de Bert Kaempfert en 1963 o Ray Conniff en 1962, sin embargo, nos resulta especialmente llamativa su inclusión en el álbum debut del exbatería del grupo The Crusaders, Stix Hooper, el cual salió a la venta en 1970 bajo el título de “The World Within”. Por último, si hablamos de canciones navideñas estadounidenses, no podemos olvidarnos de la labor de Sammy Cahn y Jule Styne, quienes concibieron en 1945 el cásico Let it Snow y en 1954 The Christmas Waltz. Let it Snow adquirió fama mundial al haber sido interpretada por cantantes de la talla de Diana Krall, Michael Bublé o Frank Sinatra, quien se convirtió en el principal causante de que Cahn y Styne concibieran más tarde The Christmas Waltz. En 1954 el propio Frank Sinatra, consciente del éxito de Bing Crosby con White Christmas, encargó a Cahn y Styne que le compusieran un villancico específicamente para él, creando así The Christmas Waltz y desembocando en una serie de innumerables versiones entre las que destacamos la de Peggy Lee en el disco de 1960 “Christmas Carrousel”, Nancy Wilson en el disco de 1968 “The Capitol Disck Jockey Album” y la versión instrumental del saxofonista Scott Hamilton en el disco del año 2000 “Late Night Christmas Eve”.

La gran mayoría de las versiones que hemos recopilado hasta el momento se integran dentro de discos de jazz enfocados directamente hacia una temática navideña, pues los villancicos fueron fervientemente populares entre los cantantes de jazz durante el siglo XX debido a la facilidad de ventas de dichos álbumes. Debido al éxito comercial de este tipo de discos navideños, los propios sellos discográficos se encargaron de sacar al mercado discos recopilatorios de villancicos versionados por reconocidos nombres de la escena del jazz que formaban parte de dichas compañías y promotoras. En 1962 vio la luz el disco “Jingle Bell Jazz”, un recopilatorio de villancicos perteneciente al sello Columbia que cuenta con una colección de versiones navideñas entre las que destaca la versión de Jingle Bells de Duke Ellington y su orquesta. Sumado a ello, merece mención el único tema del disco que se compuso de forma original para el recopilatorio, el curioso Blue Xmas de Miles Davis. Siguiendo una dinámica similar, en 1990 el reconocido sello discográfico Blue Note creó el disco “Yule Struttin: a Blue Note Christmas”. En dicho disco destacan las versiones de Noche de Paz de Stanley Jordan, Winter Wonderland de Chet Baker y Have Yourself a Merry Little Christmas de Dexter Gordon. Como último ejemplo haremos referencia al album “The Very Best of Christmas Jazz” del sello musical Verve donde se recogen versiones de nombres tan importantes para la escena del jazz como Ella Fitzgerald, Kenny Burrell, Ramsey Leis, John Coltrane, Bill Evans o Count Basie.

Como hemos visto, esta vinculación entre el jazz y los villancicos se ha hecho muy presente dentro de la cultura estadounidense, sin embargo, esto no significa que diferentes villancicos de origen español hayan sido versionados por personalidades nacionales de la escena jazzística. Uno de los más antiguos es el villancico madrileño Ande la Marimorena, el cual data del siglo XVIII y del que popularmente se cuenta que se originó tras la irrupción de un grupo de alborotadores entre los que se encontraba una mujer llamada María Morena en una ceremonia religiosa. Una de las versiones más interesantes es la del guitarrista almeriense Antonio José Gómez en su disco de 1997 “Guitarra de Navidad”. En Cataluña es de gran popularidad el villancico El noi de la mare, que pese a ser de autor desconocido, se conoce que su primera versión recogida data de 1866. Este villancico catalán ha sido versionado en clave de jazz por Manel Camp, Libert Fortuny y Mireia Farrés en el álbum de 2012 “Jazz Nadal”. Por último, mencionaremos el villancico de origen andaluz Campana sobre campana, el cual se piensa que data de comienzos del Siglo XX. Una de las versiones más curiosas de este villancico pertenece al grupo Gumbo Jass Band, donde se incluye una versión dixieland de dicho villancico en el disco de 2002 “Christmas Dixieland Party”.

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