Los conciertos suben a Santa Llúcia en la tercera noche de un festival que vibra con los ganadores de Getxo ‘25 y, sobre todo, con la puesta de largo de la banda ibicenca que mezcla jazz, ‘hip hop’ y ‘afrobeat’
El 5 de julio de 2025, Leela Faude (percusión), Alexandre Barthalay (piano y sintetizador) y Barnabás Miháy (bajo) se subieron al escenario del Festival Internacional de Getxo para encandilar al jurado con sólo cinco temas. Los clásicos Alone Together y Washing Machine Heart más tres composiciones propias. La victoria vizcaína abrió a este grupo multinacional –alemana, francés y húngaro– las puertas de Dalt Vila: un año y dos meses después –la noche del jueves 3 de septiembre–, L.A.B. Trio arrancó la tercera velada del Eivissa Jazz.
El público que subió a Santa Llúcia no se amilanó ante una propuesta experimental por los cuatro costados. El nombre de la banda –un acrónimo de sus componentes– no engaña. Faude, Barthalay y Miháy se conocieron hace relativamente poco –2024– en Berlín. La ciudad donde están completando sus estudios les sirve de campo base para empezar a desarrollar una discografía que, además de la grabación de Getxo, cuenta con nuevo material. Patrones rítmicos salidos de los parches de la baterista –compositora principal de L.A.B. Trio– que se entremezclan con paisajes oníricos. Es la pincelada que aportan unos sintes, alternados con las teclas del piano de cola con descaro.
Y tras la abstracción jazzística, el groove. José Miguel López presentó a The Illusions, «los niños que jugaban con las piedrecitas debajo del escenario» y que, tanto tiempo después, presentan Find Your Way, un disco que financiaron con un bolo, apenas meses atrás, en el Teatro Pereyra. Pere Navarro (trompeta), Franco Botto (saxo), Antonio Blakstad (teclado y voz), Antonio Prosper (bajo) y Antoni I. Marí (guitarra), bien escoltados por los dos veteranos del grupo: la sección rítmica que forman Arturo García (batería) y el keniano Katana McKenzie (en las percusiones), juegan con un magma de estilos –afrobeat, R&B, hip hop– tan denso como elegante. Un vestido sugerente para convertir al jazz en una fiesta a la que se sumó una estrella internacional de la talla de Nathan Haines.
El saxofonista neozelandés es, en parte, el culpable de que estos músicos nacidos y criados en la isla hayan encontrado su camino al pasar la treintena. Él estuvo en el Pereyra el día de aquel show con espíritu de crowdfunding y quedó encantado. Desde aquella noche, fue un impulso para que aquel material entrase en el estudio de grabación lo antes posible y se exhibiera en escaparates como el del Eivissa Jazz. Los solos que se marcó junto a The Illusions demuestran que esta alianza tiene pinta de perdurar. De momento, el segundo álbum de la banda ibicenca ya está en el horno.