Los «Dramitas» de Carmen Lancho: Sala Villanos, 2025

Es miércoles 17 de diciembre. La sala Villanos está repleta de personas que pretenden escuchar Dramitas: el EP y las vivencias de Carmen Lancho. La cola llega hasta casi la calle paralela de donde se sitúa la sala de conciertos. 

Texto: Sara Gallego López

@saraxgal

Foto: Javier Rodríguez Soria

@javirss_9

Con su música, Carmen Lancho nos transporta a la piel de personas con depresión, con problemas de salud mental y con quienes viven experiencias arrebatadoras con los hombres.  Entre el público se reconocen lágrimas, risas y compasión. Entre canción y canción, Carmen explica el sentido de sus letras con cierta ironía. Durante sus interpretaciones, se escuchan palabras del público apoyando y animando. En la mayoría de las canciones, ella era la única que cantaba. Entre el público, muchos conocemos su música, pero hemos preferido escuchar su voz y solo acompañarla en momentos más pegadizos en los que uno no se puede contener.

Actualmente, la artista dice haber dejado de lado en este proyecto el jazz en su música o en sus conciertos. Sin embargo, en sus canciones y en su técnica vocal, observamos influencias jazzísticas combinadas con un sonido indie o pop. Incluso cuando interpreta un bolero en “amor(bolero)” Carmen sigue manteniendo su esencia del jazz. En su técnica vocal escuchamos una gran variedad de recursos vocales. Ella combina técnica de voz de cabeza, con una voz mixta e introduciendo pecho en ciertos momentos.

El concierto es dinámico; durante los temas, los músicos suben y bajan del escenario con una copa de vino en mano. Carmen direcciona el dinamismo del concierto e improvisa. Conversa con el público para agradecer la recepción de una canción, para saber qué canción querían escuchar en el bis o para explicar que alguna canción la ha publicado a través de un TikTok, pero no sabe si grabarla y publicarla en plataformas. A pesar de estar desnudando sus emociones, la artista regala sonrisas al público tras sus interpretaciones.

El repertorio está repleto de canciones de su EP Dramitas, combinado con sencillos de este mismo año como “Aprenderás”, “No me queda energía” o “amor (bolero)”. A través de estos temas Carmen abre su pecho al público. La gran parte de las canciones están interpretadas al teclado por Carmen. Además, también se unen al concierto tres músicos para acompañar: un cello, una guitarra y, como dice ella, “el de las cosas esas raras” (los sintetizadores). En algún tema, como en “El último” los instrumentos se convierten en un elemento protagonista del concierto, creando un ambiente sonoro antes de que la artista comience a cantar, a través de la fusión de distintas técnicas con los instrumentos, ruidos, notas y sintetizadores. En “amor (bolero)” contemplamos una conversación sincera entre la guitarra y Carmen Lancho.

Es necesario que una artista cuente sus vivencias y hable de la salud mental como hace Carmen. Muchas personas pueden no reconocer las emociones que están sintiendo. Cuando un artista habla de salud mental, hay oyentes que pueden sentir emociones parecidas.  Se convierte en una experiencia humana y compartida. La cantante organiza sus emociones, las representa y las comparte a través de sus canciones. También puede ser una vía de terapia para ella.

Carmen Lancho es una artista completa, ya que ha logrado que tantas personas se reúnan para escuchar Dramitas y transporten el sentido de una canción a su propio terreno. Además, ella abre un espacio a la salud mental, dejando las metáforas o muchos recursos literarios de lado para explicar sus emociones tal y como son.

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